¿POR QUÉ EL CHILENO NO USA ZUNGA?: O mejor dicho ¿Por qué la gran mayoría de los hombres chilenos AUNQUE QUIEREN usar zunga NO SE ATREVEN a hacerlo?

05.01.2015 18:06

 

Advertencia: el siguiente documento presenta explicaciones que pueden herir susceptibilidades sociales, de género y/o socioculturales. No esperes leer aquí explicaciones del tipo: “El hombre Chileno no usa zunga porque ese traje de baño es vulgar, chulo, picante u ordinario” como tampoco esperes leer que el chileno no usa zunga porque  supuestamente “tiene mucha clase, es muy educado o porque en este país somos supuestamente más desarrollados que otros países latinoamericanos”. Esos argumentos son SOLAMENTE ESCUSAS para justificar los reales miedos, traumas y trastornos de nuestra sociedad chilena  que le teme al cuerpo masculino y a su manifestación como” objeto del paisaje urbano”. 

En este documento buscaremos dilucidar cuales son las verdaderas razones del porque el hombre chileno le teme a su propio cuerpo como también la mujer chilena muchas veces se violenta y/o descontrola con tanta irracionalidad ante el cuerpo masculino y por cierto con el aparato reproductor de este.

Dicho lo anterior y entendiendo que este documento NO pretende ser un enunciado políticamente correcto queda a total libertad del lector continuar leyéndolo o no.

 

 

 

¿POR QUÉ EL CHILENO NO USA ZUNGA?: O mejor dicho ¿Por qué la gran mayoría de los hombres chilenos AUNQUE QUIEREN usar zunga NO SE ATREVEN a hacerlo?


Si revisamos la historia del traje de baño rápidamente nos podremos dar cuenta que el calzoncillo de baño estuvo siempre presente como la prenda más usada por hombres para nadar, casi no había hombre que no la usara y el miedo a “mostrar el paquete” no existía, más aun, la protuberancia que se formaba en los ajustados pantalones o trajes de baño en la zona inguinal masculina en décadas anteriores NO era tema de importancia ya que esta se consideraba algo natural y propio del cuerpo humano masculino (como en efecto lo es). Sin embargo desde el año 1984 comienza a gestarse en nuestro país un verdadero PANICO hacia la protuberancia que se forma en el pantalón o bañador del hombre no obstante lo mismo NO ocurre con las curvas o los bultos de la mujer por ejemplo en el área del sostén. ¿Es esto normal?, ¡NO, no es normal!, el hecho que el ser humano “le tema” a una parte de su propio cuerpo corresponde a pánicos, trastornos y/o enfermedades de carácter psicológicas, pero un hombre que le tema a su propios órganos sexuales nos habla ya de una limitación psicológica de carácter sexual freudiana, Es entonces que podemos afirmar rotundamente y muy a nuestro pesar que nuestra sociedad chilena masculina está enferma.

Jugadores del equipo de básquetbol Alas Chilotas, que surgió al amparo del Club Aéreo de Ancud, se coronó campeón en varias temporadas.
Año 1959. Como es facil apreciar el "bulto" en la zona genital estaba ya presente en la ropa deportiva en la decada de los 50's

Fuente: http://www.memoriasdelsigloxx.cl/601/w3-article-3026.html

 

Militar chileno en pantalón de buzo. Nótese como la protuberancia inguinal en la zona genital era considerada completamente normal en la década de los 60’s. Si alguien hacia alguna observación con respecto a esa zona (el paquete) claramente esa persona observante sufría un trastorno sexual.

 

La presencia de “paquete” en los jeans de hombre en los años 70’s y 80’s eran muy comunes ya que este tipo de pantalón se usaba muy ajustado al cuerpo en décadas anteriores y su diseño estaba diseñado años atrás para calzar justo en la pelvis para dar una sensación que estar en jeans era similar a estar desnudo por su calce que destacaba particularmente los glúteos tanto femeninos como masculinos.

 

ZUNGUERO CHILENO que en los años 70’s vestía ajustados jeans  como también ajustados y cortísimos shorts que marcaban su entrepierna como era común y normal en los 70’s pues la protuberancia masculina del pantalón NO era tema. En una sociedad que consideraba normal la ropa ajustada, corta y desnuda y el paquete era considerado “una parte más del cuerpo” era entonces muy normal que los hombres vistieran también zungas (en este caso en particular un zunga tipo bóxer).

 


Muchos hombres hoy en día consideran que “la vergüenza” al paquete es algo normal y consideran precisa y erróneamente que es normal porque esa vergüenza o animadversión al “bulto” en el pantalón (o en el zunga) es ampliamente compartida por el resto de los hombres, sin embargo la noticia que debo darles es que este hecho solamente da testimonio que es nuestra sociedad chilena la que se encuentra psicológico-sexualmente enferma, y esto incluye tanto a nuestros hombres y quizás por sobre todo a las féminas chilenas que con mucha frecuencia se muestras horrorizadas ante los genitales masculinos.

Claramente No sería un problema que los hombres chilenos prefirieran el bermudas si este traje de baño fuera mejor que el zunga, pero el problema real que es que NO es así. El zunga de hecho es el traje de baño masculino perfecto mientras que el bermudas (como su contraparte) es el traje de baño completamente IMPERFECTO, es así como los hombres chilenos sacrificamos nuestra comodidad en playas y piscinas por miedo a que se marquen nuestros genitales en el traje de baño.


 El zunga es mas practico para nadar, para tomar sol, para capear el calor, para sujetar y contener nuestros genitales, para secarnos mucho más rápido después de nadar, etc., mas aun, el zunga incluso protege nuestra seguridad pues el bermudas mojado dentro de las bravas aguas del pacifico sur se convierte en un verdadero lastre que podría provocarnos incluso morir ahogados (nadar con zunga minimiza ostensiblemente ese potencial peligro de muerte por inmersión), sacrificar entonces  nuestra propia comodidad e incluso sacrificar nuestra propia vida por “miedo a nuestros genitales” demuestra lo enferma que está nuestra sociedad chilena, pero además de todo aquello, y debo ser majadero en esto, es que es frustrante saber que además de todo lo relatado el hombre chileno en realidad y muchas veces en secreto QUIERE USAR ZUNGA, el hombre chileno quiere usar un traje de baño que lo deje mas desnudo, el hombre chileno también quiere sentirse sexy (en muchos casos), el hombre chileno quiere estar mas cómodo en su bañador como también exponer el máximo de piel al sol, sin embargo son las propias inseguridades y miedos del hombre chileno más fuertes que la lógica, la comodidad e incluso el sentido común, por consiguiente se puede aseverar que si el hombre chileno NO  usa una prenda que quiere usar (el zunga) y que además esta prenda es diametralmente mejor que otras (el bermudas por ejemplo) demuestra lo enormemente trancado que esta el hombre chileno de la actualidad.
¿Decidirá el hombre chileno enfrentar sus trancas y superarlas algún día? O por el contrario  ¿seguirá manteniéndose sumergido en sus propias limitaciones y trastornos freudianos para así demostrarle al resto del mundo que él sería supuestamente un ser “adaptado” a las falacias sociales y de esta forma intentar parecer que él es “tan bueno” o “menos malo” como el resto de los enfermos sociales?


Los perfiles del hombre Chileno que quiere usar zunga pero NO se atreve a usarlo.
Es importante aquí hacer una diferencia para identificar realmente “a que es lo que le teme” el chileno que quiere usar zunga pero no se atreve a usarlo para darnos cuenta que un perfil puede variar de un hombre a otro y las inseguridades que gatillan sus miedos o “no valentía” para usar el calzoncillo de baño son muy diferentes entre ellos.
 Estos perfiles son:
-El chileno que le teme a la desnudez propiamente tal.
-El chileno que le teme a que los demás SEPAN que el usa zunga.
-El chileno que le teme a “mostrar”, a que “vean”, o a que “juzguen” su paquete.




-El chileno que le teme a la desnudez propiamente tal.
Un importante número de chilenos más que temerle al zunga propiamente tal le temen al hecho de “estar desnudos” en frente de otros, (o simplemente querer desnudarse en privado y tener miedo o un exceso de pudor desmedido a la desnudez y jamás se atreven a hacerlo) es decir en este perfil de hombres podemos incluir a todos aquellos que le temen a quitarse la camiseta en un intenso día de calor, a los hombres que se avergüenzan de usar pantalón corto durante el verano, a los hombres que aunque estén ahogados y se les dificulte la respiración por el calor veraniego jamás se desbotonarían  la camisa, a los hombres que le temen a usar camisetas sin mangas por encontrarlas “demasiado atrevidas”, a los hombres que incluso en la privacidad de su propio dormitorio les atemoriza dormir desnudos en los días de calor por considerarlo “pecaminoso” o incorrecto, etc. (pero que claramente les encantaría secretamente hacerlo). En el caso del zunga este temor se les agudiza, ya que el zunga es la prenda desnuda “socialmente aceptada” mas desnuda de todas las prendas de vestir masculinas, por consiguiente a este tipo de hombres que quisieran usar zunga pero No se atreven a hacerlo lo que les aterra, inseguriza o asusta es realmente estar “Mas desnudos” de lo que para ellos consideran o suponen que es normal, habitual o común. Para este tipo de personas los hombres que si cultivamos la desnudez social o domestica ya sea descamisarnos en casa o en las calles de nuestro barrio, los que usamos ropa muy corta en verano como shorts y camisetas sin mangas, los que dormimos en calzoncillos o completamente desnudos en verano, como también los que usamos zunga para ellos somos “excepciones a la regla” como también somos para ellos hombres particularmente audaces por nuestra facilidad para cultivar el desnudo con total naturalidad y facilidad.

 

 

-Un ejemplo de cómo reaccionan algunas personas ante los hombres que practicamos la desnudez de manera normal y cotidiana.

 

“Chacagol” gusta mucho estar sin camisa en su casa y lo ha convertido en un habito.

 

Tan acostumbrado está a descamisarse que no siente pudores en quitarse la camiseta en los paseos al aire libre e incluso en el bus.

 

En muchas ocasiones incluso prefiere practicar sus deportes sin polera.

 

Tanto ha convivido con el desnudo ya en su vida cotidiana que ha aceptado con total naturalidad que el cuerpo desnudo lleva siempre consigo algún grado de carga sensual y/o erótica que no teme a fotografiarse desnudo y compartir estas fotos en las redes sociales.

 

…..E incluso se ha atrevido a usar zunga y en sus fotos en redes sociales sus conocidos dejan comentarios por su afición a la práctica publica de la desnudez!!!!

ZUNGUERO CHILENO que debido a su afición publica y gusto por el desnudo y el zunga es percibido como un ser particular por el resto de sus amigos que como es de suponer son muy reprimidos con respecto a la desnudez.
Fuente
: cl.fotolog.com/chacagol/29905342/

ZUNGUERO CHILENO que debido a su afición publica y gusto por el desnudo y el zunga es percibido como un ser particular por el resto de sus amigos que como es de suponer son muy reprimidos con respecto a la desnudez.
Fuente:
http://cl.fotolog.com/chacagol/35498010/

 

 



-El Chileno que le teme a que los demás SEPAN que el usa zunga.
Para muchos la carga simbólica del calzoncillo de baño es más trascendental que la desnudez misma ya que para gran parte de la sociedad chilena el zunga como prenda de vestir tiene una gran carga erótica.
Muchos hombres chilenos no quieren pasar la vergüenza que otras personas sepan que ellos usan zunga pues no quieren verse juzgados por el resto o verse “delatados” por la carga erótico-simbólica del traje de baño (no quieren ser tildados de calentones por ejemplo). En esta categoría podrían entrar los hombres que usan zunga escondidos ya sea en el extranjero sin ningún conocido cerca sin embargo no les inseguriza estar rodeados de miles de desconocidos en la playa mientras visten sus diminutos calzoncillos, también entran en esta categoría los hombres que usan zunga en la piscina de su casa cuando se encuentran completamente solos “entre cuatro paredes” y/o en playas solitarias a escondidas pero jamás cuando están los familiares y otros parientes o amigos cerca. Este tipo de hombres tienen una característica en común y es que ellos  jamás revelarían su “vergonzoso” secreto zunguero a nadie.
 Dentro de este grupo de hombres podemos identificar dos sub grupos claramente definidos. El primero corresponde a un grupo de hombres que son simplemente tímidos y han crecido muchas veces en un ambiente familiar o social represor que les ha generado inseguridades con su propio cuerpo. El segundo grupo corresponde a hombres conocidos como “fetichistas” que efectivamente buscan una satisfacción sexual al usar una prenda diminuta y desnuda que para ellos cumple una función altamente erótica (el zunga). Muchos fetichistas son hombres completamente “Normales y funcionales” en esta sociedad, sin embargo no revelan su afición por el zunga a nadie ya que al igual que la gran mayoría del resto de las personas “lo que cada uno de nosotros practica en su actividad sexual” queda circunscrito a la privacidad de las cuatro paredes de nuestro dormitorio junto a nuestra pareja y durante el resto del día vivimos nuestra vida social normalmente cumpliendo nuestros deberes, obligaciones y actividades domesticas y de esparcimiento como cualquier otro ciudadano común, normal y funcional. (La gran mayoría de los seres humanos tenemos de manera natural algún fetiche sexual ya sea para utilizarlo durante el acto sexual o previamente a este para aumentar nuestro libido)


Iván Zamorano, Fabián Estay y el desaparecido político Jaime Guzmán (UDI) son solo algunos de los chilenos que en décadas anteriores se rumoreaba sobre ellos que utilizaban sus viajes al extranjero para usar zunga escondidos y de manera clandestina bajo un “vergonzoso secreto”.

 


-El chileno que le teme a “mostrar”, a que vean o a que juzguen su paquete.
Muchos hombres no sienten vergüenza que el mundo entero sepa que ellos usan zunga y lo cuentan sin mayor temor o vergüenza, sin embargo No están dispuestos a vestir la prenda de baño en frente de personas conocidas, parientes y amigos en playas o piscinas. En esta categoría entran los hombres chilenos que cuando viajan al extranjero no tienen problema en subir sus fotos en zunga a facebook y otras redes sociales tomadas en el Caribe o Brasil por ejemplo para que las vean los amigos y parientes, muchas veces estas fotos están “editadas” o escogidas con especial cuidado ya sea para que no se vean “muy grotescas” o “muy planas” por ejemplo, sin embargo jamás estos zungueros se atreverían a utilizar la prenda en una playa en Chile o en un paseo familiar donde sus familiares y/o amigos lo pudieran ver “en persona” utilizando el calzoncillo de baño.
En este grupo caben generalmente los hombres que “se han liberado” de ciertas trancas que les inculcó desde pequeños el grupo social en el que se desenvolvieron en su niñez y juventud (familia, colegio, iglesia, etc.) sin embargo estos hombres aun guardan dentro de sí consciente o inconscientemente algún pequeño grado de temor a ser juzgados, segregados o atosigados por el núcleo social cercano al utilizar una prenda no muy masificada o que los deja mas desnudos que al resto, o que deja en evidencia y “expuesta” su propia genitalidad masculina ante los demas como lo hace el zunga.

ZUNGUERO CHILENO vistiendo unos largos e incómodos bermudas de baño en las playas y piscinas de Chile, sin embargo no tiene problema alguno de vestir un cómodo y fresco zunga en el extranjero y compartir la experiencia a través de una fotografía con sus parientes, familia y amigos.

 

ZUNGUERO CHILENO  Vistiendo unos largos e incómodos bermudas en las concurridas playas y piscinas del norte de nuestro país, sin embargo alejado de las miradas en lo alto del desierto no duda en quitarse el bermudas para tomar sol desnudo en zunga y sin camiseta.

 

ZUNGUERO CHILENO Comúnmente viste enormes e incómodos bermudas en piscinas y playas concurridas del país. Sin embargo no duda ningún momento usar y disfrutar cómodamente en zunga en playas solitarias y en la intimidad y tranquilidad de la piscina armable de su hogar

 

ZUNGUERO CHILENO usando bermudas en una piscina pública pero en la tranquilidad de una piscina privada que no está atiborrada de bañistas él no tiene problemas en usar zunga. Muchas veces pensamos que casi ninguno de nuestros conocidos usan zunga precisamente porque nunca los hemos visto en calzoncillos de baño, lo que no significa que en privado no lo hagan.

 

ZUNGUERO CHILENO: Muchos zungueros no tienen mayores problemas en fotografiarse de cuerpo entero sin polera cuando visten bermudas, sin embargo a la hora de mostrarse en zunga en sus fotos son muy discretos en que en aquellas fotos no se vea el paquete ya que estos zungueros NO temen que el mundo entero sepa de su afición zunguera, sin embargo si sienten algún grado de pudor a que sus genitales marcados en el bañador sean observados y potencialmente “evaluados” por parientes, conocidos y amigos.

 

ZUNGUERO CHILENO: El animador de TV chileno Juan Carlos “Pollo” Valdivia nunca ha ocultado su preferencia por el zunga, sin embargo las pocas veces que el ha liberado fotografías en internet de sí mismo en zunga siempre ha tenido cuidado que en estas fotos NO se vea el paquete.

 

ZUNGUERO CHILENO:  En una piscina recreativa con muy poca gente se encuentra este chileno que ha decidido usar el zunga que utiliza para nadar disfrutando del día lanzándose piqueros al agua.. -¡NO ME MOSTRIS EL PIRULO!- Dice el zunguero muy preocupado que su “paquete” no aparezca en la grabación. Muchos zungueros disfrutan en demasía la comodidad de la zunga pero pese a ello les incomoda ser observados en su zona genital pues NO han perdido completamente la vergüenza a verse expuestos o evaluados.

 

Una vez que hemos identificado los 3 perfiles del chileno que quiere usar zunga pero no se atreve a hacerlo entonces ya podemos diferenciar ahora los distintos factores o “amenazas”  que asustan al hombre chileno que quiere usar zunga pero aun no se atreve. Estos factores condicionantes afectan unos en mayor medida que otros a los tres perfiles antes citados de hombres que quieren usar zunga pero no se atreven a hacerlo.
Las razones condicionantes que generan miedo a usar zunga en los hombres chilenos.
-Razones político-económicas e históricas.

- Razones de imitación como parámetro de “Lo correcto” (Mimetismo Social).

- El miedo (Social) a la desnudez masculina.

- El miedo a la propia sexualidad y a la expresión sexual ajena.

-La inexistencia actual de un modelo “físico masculino masivo” socialmente aceptado y compartido universalmente y el miedo al aparato reproductor masculino”

-El miedo al “Que dirán” y al “Que pensaran de mi si me ven en zunga”: Miedo a ser tachado de vulgar, de exhibicionista, de calentón, de gay, etc.
-Miedo a la “opinión femenina”.

 



1)    Razones político-económicas e históricas.
Históricamente hablando Chile fue un país tan zunguero como Brasil o cualquier destino tropical del Caribe hasta el año 1984 cuando el descenso del calzoncillo de baño en playas y piscinas comenzó a mermarse rápidamente y en los 90’s usar zunga era ya un completo “pecado social”.

ZUNGUEROS CHILENOS:  Playa Las Salinas Viña del Mar año 1941. Como se puede apreciar en la fotografía el total de los hombres en el concurrido balneario utilizaba el calzoncillo de baño.
Créditos de la fotografía: http://www.flickr.com/photos/28047774@N04/7869379572/

 

ZUNGUEROS CHILENOS. Foto de la familia Zúñiga en el balneario El Quisco durante el año 1961. Nótese como todos los hombres de la familia, ya sea jóvenes o mayores utilizan el calzoncillo de baño sin haber objeción o “escandalización” por parte de las féminas del clan.

 

ZUNGUEROS CHILENOS en el mítico y desaparecido balneario de Recreo en la ciudad de Viña del Mar. Como es fácil ver a simple vista la gran mayoría de los bañistas de la piscina vestían en décadas anteriores (años 60’s) sus ajustados y pequeños  zungas similares al actual zunga estilo brasileño.
Fuente: https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1491423767104&set=o.58417656212&type=3&theater

 

ZUNGUEROS CHILENOS. Grupo de amigos en la playa en el año 1979 vistiendo calzoncillos de baño.

 

ZUNGUEROS CHILENOS. Muchos jóvenes en zunga a principios de los 80’s en la Piscina Tupahue ubicada en el Cerro San Cristóbal en la ciudad de Santiago.

Fuente: http://www.lanacion.cl/noticias/galerias/vida-estilo/como-eran-tus-vacaciones-en-los-80-mira-este-registro-del-archivo-de-la-nacion/2014-01-16/180726.html

 

ZUNGUEROS CHILENOS  Durante el año 80 en las playas de Viña del Mar. Si miramos con detención la fotografía notaremos  que detrás de los tres zungueros hay mas bañistas utilizando el entonces popular calzoncillo de baño.

 

Comercial de la multitienda chilena Tricot del año 1980. Como es fácil darse cuenta en el spot comercial en cualquier multienda a principios de los 80’s se podían comprar trajes de baño tipo zunga durante el verano ya que este traje de baño era el que comúnmente usaba la mayoría de los hombres chilenos. A diferencia de la actualidad hoy es imposible ver un zunga entre la ropa veraniega de las multitiendas chilenas como por ejemplo Falabella, La Polar, Paris, Ripley, etc.

 

Después de la asunción al poder del régimen militar el año 1973 nuestro país comenzó un proceso de implantar como sistema económico el sistema neoliberal con mucho “ensayo y error” debido a distintos condicionantes que generaron distintas crisis económicas en el país. Una vez superada la “Crisis del 82” (recién cuatro años después el año 1986) el país ya comenzaba a ver una economía más solida o “menos tambaleante” y el mercado textil norteamericano con sus marcas ya se había instalado en nuestro país masivamente. Mas que mal el sistema neoliberal se había implantado en Chile para eso, para que Chile adquiriera más masivamente los productos de consumo y marcas norteamericanas. Es así como comienza una fuerte ofensiva en lo que la industria de la moda se refiere al hombre chileno.

Posteo de opinión en el portal de noticias de Radio Biobío donde un usuario realiza la observación que antes de la dictadura era muy común usar “entrepiernas” en Chile que serian exactamente lo mismo que actualmente se conoce como zunga.
Fuente:
http://www.biobiochile.cl/2014/01/31/yo-uso-zunga-porque-tengo-huevos-campana-busca-que-hombres-acepten-su-cuerpo-usando-esta-prenda.shtml

 

ZUNGUEROS CHILENOS  Padre e hijo durante los años 1980 y 1984. Si miramos con detención la fotografía del año 1980 podremos darnos cuenta que tanto el padre como el pequeño hijo visten zungas similares al actual zungao brasileño y en segundo plano se pueden observar otros bañistas en zungas similares. Sin embargo en la fotografía correspondiente al año 1984 tanto el padre como el hijo han abandonado el cómodo y fresco calzoncillo de  baño para ahora vestir un corto y holgado short de baño. Como es fácil apreciar en la foto del año 1984 atrás en segundo plano se puede observar un zunguero vistiendo un diminuto zunga estilo zunga deportivo. En el año 1984/1985 los zungas tipo zungao y bóxer desaparecieron de las tiendas dando paso solamente a los diminutos zungas deportivos. En este escenario donde los hombres chilenos debían escoger entre una amplísima oferta de shorts cortos  o entre escasísimos zungas en las tiendas deportivas de pequeñísimos tamaños y muy rebajados en la ingle es que el zunga en Chile comenzó a desaparecer de nuestro país.

 

ZUNGUEROS CHILENOS adulto y niño que en el año 1982 utilizaban zunga durante el verano y que a partir del año 1984 comienzan a usar trajes de baño del tipo “short de baño” (a la moda) para disfrutar de la playa.

Antes del año 1984 eran MUCHISIMOS los chilenos que podían disfrutar del sol de verano vestidos únicamente con los más minúsculos y reveladores calzoncillos sin pudor alguno en frente de todo el mundo. Sin embargo, estos desprejuiciados hombres después que empezaron a usar shorts y no calzoncillos para disfrutar del sol (en el 84) nunca más pudieron volver a quitarse de encima el pudor a disfrutar en zunga, pues ya tampoco habían otros hombres vistiendo los diminutos calzoncillos de baño en la playa que nos indicaran (usando ellos zunga también) que el uso de este tipo de trajes de baño era normal, cómodo, masivo y apropiado.

 

ZUNGUERO CHILENO vistiendo en la primera mitad de los 80’s un cómodo zunga marca Catalina como se puede apreciar al ver el logotipo en forma de pez sobre la prenda.

 

EX ZUNGUERO CHILENO. Mismo zunguero de la fotografía anterior. A mediados de los 80’s fueron muchos los chilenos que abandonaron el uso del zunga de un año para otro y adoptaron el uso del pequeño short de baño como prenda de nado en nuestras costas y piscinas del país.

 

La ropa deja de ser un artículo funcional (ósea para vestirse) y comienza a convertirse en una prenda Simbólica, es decir a través de la ropa, y por sobre todo a través de las “Marcas de ropa” los hombres chilenos comenzábamos a expresar lo que éramos o queríamos que los demás pensaran que éramos. La ropa entonces dejo de ser un artículo durable, tan durable que se heredaba cuando ya nos quedaba chica de padre a hijo o de hermano mayor a hermano menor para convertirse en un artículo desechable y año a año debíamos cambiarla según lo que la industria de la moda dictara.


Precisamente EE.UU. a mediados de los 80’s también comenzaba su “era zungafobica” y comienzan a desaparecer los calzoncillos de baño lentamente de sus tiendas de departamentos en mucho estados norteamericanos relegándolas a las tiendas veraniegas de algunas playas como también de tiendas deportivas mermando asi el numero de zungueros norteamericanos en playas y piscinas de dicho país.


La moda norteamericana llegó a Chile prontamente temprano en los ochentas y bastaron solamente unos pocos años sin zungas en las playas chilenas para que la gente en Chile “olvidara” como eran los paquetes masculinos (pues ya no se veían en las playas) y es así como cuando un hombre desidia nuevamente vestir un zunga en nuestro litoral, quizás después de haber encontrado su viejo zunga perdido en alguna maleta olvidada o haber comprado algún saldo en alguna tienda  él lo volvía a comprar, pero, sin embargo la percepción de la audiencia playera chilena ahora era distinta y censuraba el hecho de vestir de zunga… el paquete ahora era vulgar, era exhibicionismo. Da que pensar que cómo en tan poco tiempo se puede olvidar la historia cuando decidimos borrarla y ocultarla ya que en solo unos cuantos años este país olvidó que en chile se usaba zunga, así también da para pensar sobre “el como” es fácil crear un trastorno con alguna parte del cuerpo “de un día para otro” o “de un año para otro” cuando todos decidimos cubrir cierta área del cuerpo y luego al “destaparla” unos pocos años después y como resultado se ha creado un trauma y animadversión con respecto a aquella parte del cuerpo en este caso la protuberancia de los órganos sexuales masculinos en la ropa.


 A este proceso se le conoce también como “Disonancia Cognitiva” que en términos simplificados lo podríamos explicar como cuando dos ideas entran en conflicto nuestro cerebro se esfuerza en crear un nuevo sistema de creencias que abalen nuestra “nueva idea”. Desde el punto de vista del zunga en nuestra historia chilena es tan sencillo de explicar cómo que en Chile en décadas anteriores era muy común usar shorts muy cortos, trajes de baño muy reducidos y ajustados e incluso quitarse la camiseta en reuniones familiares o en casa de amigos cuando hacía calor era muy cotidiano y normal, sin embargo después de algunos años sin practicar el “desnudo social” cuando nuestras ropas veraniegas se empezaron a alargar y llevamos ya algunos años siempre vestidos entonces comenzamos a sentir “vergüenza” de estar desnudos o querer desnudarnos, cuando esto ocurre nuestro cerebro decide crear un nuevo sistema de creencias que abale que “desnudarse en vergonzoso”  y como resultado nuestro cerebro “borra” de su registro vivencias pasadas en que anteriormente nosotros mismos interactuábamos desnudos con otras personas y el desnudo era cotidiano, normal y masificado, situaciones como por ejemplo cuando en los 80’s lavábamos el automóvil en la calle sin camiseta a vista y paciencia de los vecinos, jugábamos una pichanga en las calles o en la plaza del  barrio sin polera, el mecánico reparaba el automóvil trabajando sin camiseta, fuimos a comprar una coca cola o una cerveza para papá al negocio de la esquina sin nosotros llevar puesta una camiseta e incluso el botillero en muchas ocasiones atendía su negocio sin camisa, usábamos pantalones cortos tan cortos que llegaban apenas hasta nuestra ingle, después de la clase de educación física en el colegio nos bañábamos junto a todo el curso completamente desnudos en las duchas comunitarias de los camarines sin pudor alguno y por su puesto nuestros trajes de baño eran ajustados y cortos hasta la ingle, es decir USABAMOS ZUNGA.

ZUNGUERO CHILENO Y DISONANCIA COGNITIVA:  En febrero del año 1991 (cuando usar zunga era ya un pecado social en Chile) la revista ANALISIS publica el reportaje titulado REPORTAJE AL DESNUDO donde se critica la supuesta “poca practica histórica del chileno con el desnudo”  que había supuestamente existido en Chile hasta la fecha.
Una de las características que más destaca el articulo es la foto de un hombre en zunga en una de las piscinas del Cerro san Cristóbal con el epígrafe “
El zunga. Una prenda que prendió poco entre los hombres chilenos”

En el año 91 el país se encontraba en una de sus etapas mas zungafobicas de su historia y la practica del desnudo masculino se había vuelto muy poco común en el paisaje urbano a diferencia de cómo ocurría en décadas anteriores en nuestro país. (Entiéndase por desnudo masculino la práctica de no usar camiseta en  una tarde de calor, usar pantalones muy muy cortos, y usar zunga). Con solo observar el material grafico de nuestra web Yo Uso Zunga es fácil constatar que el zunga fue muy común en Chile hasta el año 84 más o menos. Cuando la sociedad chilena decide borrar aquellas ”Comunes y vergonzosas practicas nudistas de antaño” y olvidarlas para siempre para luego aseverar que en Chile “nunca prendió el zunga” es un típico caso de Disonancia Cognitiva.

Fuente: http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/MC0030723.pdf

 

 

 

 

Fragmento de la entrevista en el mismo artículo anterior de la revista Análisis. Como es fácil de leer en el año 91 el hombre chileno sufría serias trancas con respecto a su cuerpo desnudo, ya sea vistiendo pantalones cortos, al usar sandalias como también al usar zunga. Curiosamente la “Disonancia Cognitiva” hacia creer erróneamente en aquel entonces que este miedo al desnudo masculino siempre fue tal y siempre existió, olvidando que desde el año 40 más o menos el chileno común llevaba una gran escalada a desnudarse cada vez año a año alcanzando su “peak” y declive de desnudez hasta el año  1984 (más o menos). En la década de os 90’s la ropa veraniega masculina era ya larga y holgada.

 

Fuente: http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/MC0030723.pdf

 

 

 

 

 

 

Mientras en el año 1991 la revista Análisis daba a entender que el chileno siempre le había temido al desnudo como también le temía a usar zunga, shorts y sandalias, y que además este nunca se había desnudado (supuestamente) en toda su historia. Por su parte el Archivo Nacional nos muestra una fotografía del ex futbolista chileno Carlos Caszely  del año 1973 paseándose tranquilamente por los hoteles con sus muslos y pies desnudos vistiendo como “ropa de calle” un par de cortísimos shorts blancos además de un par de sandalias de goma (hawaianas).

Durante los 70’s y principios de los 80’s las costumbres “nudistas” masculinas (entre comillas) se habían hecho tan frecuentes y aceptadas que la única forma que alguien que vivió en esta época realmente crea que el hombre chileno siempre y en toda su historia fue pudoroso y que este nunca “se desnudaba” (entre comillas) este pensar se debe entonces a un claro ejemplo de “Disonancia Cognitiva”.

 

-Algunos ejemplos de la regularidad con que el chileno vestía pantalones muy muy cortos en los 70’s y 80’s (Antes de la disonancia cognitiva y la "zungafobia").

Grupo de amigos chilenos estudiantes durante los años 70’s vistiendo sus pequeños, ajustados y rebajados shorts hasta la ingle como era común en los 70’s. Nótese la reacción de quienes ven la foto ante el pequeño tamaño y el ajuste y el rebaje de los pantalones cortos de los ex jóvenes hasta el punto de compararlos con calzoncillos boxers.

 

Foto de una familia chilena durante un verano en los años 70’s donde el otrora adolecente hijo vestía su short particularmente corto. Nótese la reacción de las féminas que no quedan ajenas ante la impresión de un pantalón tan pequeño y corto y como estos dejaban al desnudo completamente las piernas.

 

 

Chilenos adultos en los 80’s vistiendo el short de tenis como una manera de capear el calor del verano de manera más adulta, formal y aceptada incluso en reuniones de esparcimiento serias. Ya sea en casa o a la intemperie, ya sea con y sin polera según la ocasión.

 

 

Y por supuesto todos o casi todos los hombres que usaban shorts particularmente cortos en los 70’s y principios de los 80’s eran zungueros pues entre los shorts y los zungas habia escasa diferencia de tamaño.

 

 

ZUNGUERO CHILENO. vistiendo un zunga tipo bóxer de la exclusiva marca extranjera ochentera JPS John Player Spetial. JPS se caracterizo por ser una marca de cigarrillos, licores, vestimenta masculina y sponsor de deportes ligados únicamente al hombre de clase, masculinidad, estilo y nivel adquisitivo alto. En este contexto podemos notar como en los 80’s el zunga era considerado una prenda altamente varonil digna de llevar la marca JPS ya que ni la pequeñez de la prenda ni “mostrar el paquete” en los 80’s se consideraba vulgar, sino muy por el contrario, la desnudez era algo inherente a la masculinidad.

 

ZUNGUERO CHILENO: El cantante Danny Chilean por muchas décadas fue un aficionado al tenis. Claramente en los 70’s y 80’s usar un short muy muy corto se consideraba normal, inclusive en actividades como el tenis que en aquella época se consideraba un gusto de gente refinada. Tan cortos eran estos shorts que muchos quienes vestían de pantalón corto en los 70’s y 80’s además también usaban zunga, ya que técnicamente eran igual de cortos un short a un zunga, en este caso Danny Chilean usaba un zunga tipo bóxer.

 

ZUNGUERO CHILENO:  Chileno que en los 70’s y 80’s usaba zungas para disfrutar del agua, el aire y el sol y por supuesto en sus días libres prefería shorts cortos, muy cortos, aunque hiciera frío (está con shorts pero camiseta y chaqueta de buzo), con frio o sin él siempre era agradable disfrutar en shorts cortísimos en los 80’s, después de todo era NORMAL y COMUN aquella prenda. Y por cierto se consideraba una prenda muy masculina también.

 

Muy comunes eran hasta los años 80’s las actividades de esparcimiento sin polera en nuestra plaza, calle o cancha del barrio por donde circulaban también nuestros amigos, vecinos, conocidos y familiares. Ningún hombre sentía vergüenza de ser visto por ejemplo jugando una pichanga sin polera porque en estricto rigor muchos de nuestros vecinos se descamisaban en la plaza ya que estar sin polera era considerado una práctica masculinamente normal, común, cotidiana y saludable.

 

Un clásico grupo de “amigos pichangeros” sin polera en las canchas durante la década de los 80’s.

 

 


2)    Razones  religiosas.
Si bien es cierto el factor religioso represivo y vigilante, además del poder factico de la iglesia católica y otros grupos cristianos tienen mucho poder económico y político en Chile, quizás estas “instancias de poder” NO sean reales factores trascendentales en lo que a la represión del desnudo masculino se trata. En efecto podemos observar en el  día a día y en el acontecer noticioso chileno sobre él  como la iglesia utiliza constantemente su “opinión” para generar instancias de poder y dirigir el país a través de la política, los grupos de poder  y el empresariado. Sin embargo en lo que a la desnudez propiamente masculina la iglesia ha sido “tolerante” en muchos casos. En efecto en años anteriores desde la década del 30 y hasta mediados de los 80’s comienzan a surgir estudios científicos sobre la saludable practica de los baños de sol en las personas y particularmente en el género masculino. En muchas agrupaciones masculinas ligadas a la iglesia como por ejemplo colegios, grupos de boy scouts asociados a estos colegios, grupos de retiros espirituales masculinos, etc. fue muy común que a los muchachos se les educara para no avergonzarse de su cuerpo. Muy común fueron los partidos sin polera en los colegios de curas hasta la década de los 80’s, descamisarse en actividades recreacionales como paseos de curso o actividades recreativas, y claramente en un país donde la tolerancia al desnudo era aceptada y masificada el zunga era una prenda mas en el paisaje playero o de piscinas de los paseos de fin de año asociados a jóvenes cristianos.  
Podemos concluir entonces que si bien es cierto la iglesia cumple un rol de control social esta sin embargo  no ha tenido mayor influencia en reprimir las costumbres masculinas con respecto al desnudo. Pero quizás actualmente si se ha “acoplado” al proceso social factico de represión político-económico.

Grupo de adolecentes en una actividad scouts del colegio de curas Seminario Pontificio Menor durante el año 1986. Como es fácil ver en las fotografías algunos jóvenes se animaban a descamisarse durante las actividades de esparcimiento en su colegio sin vergüenzas ni pudor con total normalidad. Es interesante ver como incluso en los grupos humanos más conservadores como lo era un colegio de curas durante los años 80’s el que los jóvenes realizaran su esparcimiento y diversión sin polera era considerado normal, masculino e incluso saludable para el fortalecimiento de los jóvenes que se encaminaban a convertirse en hombres. No había profesor o cura que los intimidara y los enviara a “vestirse”, eso habría sido considerado un deterioro al fortalecimiento de la hombría justo en el momento en que esta se está desarrollando. Es por esta razón también que en muchos colegios de curas o liceos de hombres (NO mixtos) durante los 80’s era muy común que a los alumnos se les permitiera realizar, incluso se les incentivaba realizar sus clases de educación física en verano solamente vistiendo shorts y zapatillas y por cierto sin polera.
Fuentes:
http://www.exalumnosspm.cl/galerias.php?pag=3

 

ZUNGUEROS CHILENOS. Nadadores del Club Coquimbo Sporting en campeonatos de “Travesía de Natación” organizados por el sacerdote católico Antonio  Mutsaers de la parroquia Sagrada Familia de Coquimbo durante la década de los 70’s. Como es fácil de notar en décadas anteriores la Iglesia no tenía mayores reparos relacionados con la desnudez y el zunga en las actividades recreativas masculinas.
Fuente:
http://parroquiasagradafamiliacoqbo.blogspot.com/2014/03/anunciamos-la-buena-noticia-del-amor-de.html

 

Jóvenes adolecentes varones en la década de los 80’s vistiendo pantalón y sin camiseta recibiendo capacitación en los CRI.

Los CRI, pertenecientes a la SEPADE (Servicio Evangélico para el Desarrollo) entregaban a los adolecentes chilenos la posibilidad de capacitarse para así intentar superar la cruda pobreza que se vivía en las poblaciones del Chile de los 80’s. No deja de ser interesante sobre como en una institución evangélica (SEPADE) los adolecentes de aquella época se descamisaran con total naturalidad como quien se arremanga las mangas para trabajar, así como también en el Chile de los 80’s instituciones evangélicas (como la SEPADE por ejemplo) también aceptara el “descamisamiento” con tanta normalidad sin darle connotaciones negativas a la desnudez masculina.

Fuente: Revista Solidaridad, pag 56: http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/MC0037016.pdf

 

 

 

 

3)    Razones de imitación como parámetro de “Lo correcto”. (Mimetismo Social)
El ser humano es un animal racional, es decir toma decisiones mesclando lo que analiza de manera racionalmente consiente pero también de manera instintiva e inconsciente sopesa factores de “sobrevivencia animal” ya sea tanto de su “sobrevivencia como individuo único e irrepetible” como también como especie humana. Una de sus formas de sobrevivencia es “La imitación”, el ser humano imita lo que dice la masa o la mayoría para no ser discriminado y/o expulsado por la manada, y en las sociedades modernas y humanas eso ocurre también por factores económicos y sociales (gente de determinado nivel sociocultural interactúa de igual a igual con gente del mismo nivel de ellos o con personas que se “disfrazan” de tal) y claramente el vestuario actualmente cumple un rol más simbólico que utilitario, es decir hoy por hoy la ropa dice o pretende decir “quiénes somos” (supuestamente) más que cumplir su rol funcional (como por ejemplo protegernos del frio o servirnos para realizar alguna actividad específica). A este proceso se le conoce en psicología como “Mimetismo Social”, y aunque este mecanismo de supervivencia es un proceso natural y positivo (actuar como actúan los demás para “caer bien”) muchas veces trae consigo tomar malas decisiones o actuar de manera errada y ajena a nuestra naturaleza pues “la masa en su conjunto ha adoptado un punto de vista oficial” (aunque ese punto de vista oficial esté completamente errado).


 Es así como en la sociedad actual NO es lo mismo por ejemplo usar una camiseta marca “Lacoste” y un pantalón “Dockers” para el paseo de fin de año de la empresa y/o la jornada laboral del viernes en verano que ir vestido exactamente de la misma manera que si se usase “Dockers y Lacoste” pero con marcas alternativas y baratas del supermercado Jumbo o Líder por ejemplo (Aunque esta ropa sea exactamente igual a la “original)


Si fuera por una razón netamente funcional el hombre chileno preferiría un zunga si o si, ya que ninguna prenda de vestuario es mejor que el zunga para nadar, tomar sol o capear el calor, pero el hombre chileno lo evita por el “factor vergüenza”. El hombre chileno siente vergüenza de su paquete NO porque el paquete tenga algo malo de lo cual no nos sentimos orgullosos como hombres que somos, el zunga genera vergüenza en el hombre chileno porque como el paquete socialmente se oculta en Chile el hombre por imitación (mimetismo social) empieza a entender inconscientemente que “el paquete es malo” (tan malo que debe ocultarse y luego avergonzarse de él), esta tesis se puede comprobar fácilmente ya que existen muchos países en donde “el paquete No se oculta” ni el hombre se avergüenza de usar zunga como tampoco la mujer lo considera como una “falta a la moral” ni tampoco ella interpreta escenas histriónicas cuando ve a un hombre en zunga en la playa.


Cuando el zunga estuvo de moda en Chile hasta el año 85 nadie consideraba al zunga como una prenda de “mal gusto” (ni el hombre ni la mujer) pero hoy por hoy para muchos hombres que quisieran usar zunga en Chile (y valla que  son muchos) es mejor aguantarse las ganas y dejar la prenda para otra ocasión, ¿un viaje al extranjero quizás?, o ¿un paseo a una playa solitaria y claramente “en solitario”?, o ¿bajo las 4 paredes del patio de su propia casa únicamente cuando todo el resto de la familia este fuera de ella?, lo cual es curioso, ya que si hipotéticamente todos los chilenos que alguna vez han querido usar zunga lo usaran un día en la playa, incluyendo además a los escasos chilenos que ya lo usamos en la playa como también a los que los otros zungueros que utilizan la prenda escondidos (en el extranjero o en playas solitarias por ejemplo) es altamente probable que más de la mitad de los hombres estaríamos en zunga, y entre tanto hombre en zunga nadie sentiría vergüenza y, los que nunca quisieron usar zunga de seguro sentirían ganas de usarlo también por imitación o “mimetismo social”.


Es también por el mismo factor de imitación que los hombres con “tradición zunguera” no desarrollan el miedo a usar zunga (por lo menos tan patológicamente como el resto de los chilenos) e incluso vistiendo sus zungas en la playa parecen verse y sentirse más felices y cómodos que el resto de los bañistas en bermudas en la playa, esto debido a que crecieron viendo paquetes como lo normal y común, ya sea que lo aprendieron por tradición familiar donde padres, hermanos, abuelos, primos y tíos usaban la prenda, o porque nacieron y se criaron en países donde el zunga era de uso común, o quizás también porque desde pequeños practicaban algún deporte donde el zunga era de uso común (nadadores, waterpolistas, clavadistas, etc) es decir compartían y comparten con otros hombres que también usaban el zunga frecuentemente y ninguno de ellos sentía vergüenza de usarlo y mostrarse ante los demás vistiendo el reducido calzoncillo de baño.


Por imitación los hombres chilenos hemos aprendido a sentir vergüenza de “exponer” nuestros genitales, por imitación deberíamos empezar a revelarnos, más que mal si “la fantasía de usar zunga” o el deseo de usar zunga por parte del hombre chileno es tan recurrente y compartida como sabemos que lo es entonces ya es hora que empecemos a ser un país de hombres más sexualmente saludables, si no lo hacemos por nosotros deberíamos hacerlo por nuestros hijos varones, o acaso ¿Vamos a dejar que nuestra sociedad castradora los castre a ellos también con nosotros como cómplices?. Es hora de nosotros mismos darles el ejemplo a las nuevas generaciones de varones usando nosotros mismos el cómodo y confortable zunga.

 

 


4)    El miedo (social) a la desnudez masculina.
Quizás es un tema que hoy por hoy No se habla mucho pero la sociedad actual le teme y castiga socialmente la “desnudez masculina” y claramente nuestra sociedad chilena no es la excepción.


Desde pequeños nuestros padres y madres nos visten para “protegernos del frio”, más que mal las enfermedades invernales en nuestro país si no se evitan o tratan a tiempo pueden causar incluso la muerte. Sin embargo esta costumbre de la sobrevestimenta también se extiende a los meses de verano lo cual no tiene mayor sentido ni razón práctica de ser. Sin embargo el ser humano como “animal que es” necesita momentos para estar desnudo también, la desnudez es de hecho una práctica altamente saludable y muy poco practicada por el hombre chileno actual.


La desnudez no solamente es placentera porque estar con poca ropa es cómodo, la desnudez es placentera porque mejora la circulación cuando no hay elásticos, cinturones y costuras que aprietan nuestro cuerpo, la desnudez es saludable porque permite la  ventilación del cuerpo y la correcta evaporación de la transpiración (la transpiración queda impregnada en la ropa y al seguir en contacto con la piel puede irritarla), la desnudez permite minimizar la proliferación de hongos y bacterias en el cuerpo sobre todo en los pliegues (axilas, ingle, etc.) pero además la desnudez es placentera porque genera felicidad ¿Por qué? Por varias razones, simplemente porque es más  cómodo estar desnudo que con ropa, y eso ya nos hace más felices, pero además cuando se expone piel al sol los rayos infrarrojos generan positivos y agradables procesos químicos en nuestro cuerpo. La radiación infrarroja del sol genera efectos sedantes, quita dolores articulares y de huesos, baja la inflamación de articulaciones y órganos internos, nos hace bien nos hace felices y mas llanos a realizar actividades físicas. Es por eso que mucha gente se vuelve “adicta al sol” ya que cuando nos exponemos al sol este además provoca que nuestro cuerpo genere endorfinas, una especie de “droga natural” propia del cuerpo humano que en nosotros causa placer y felicidad.


Entonces ¿por qué tanta privación a la desnudez masculina si esta es saludable? Simplemente por costumbre, ¡Por MALA costumbre!!!!. Históricamente hablando la desnudez ha estado siempre presente en la cultura universal incluyendo a Chile. Hasta mediados de los 80’s la desnudez masculina era común en nuestro país en distintas actividades ya sea recreativas o económicas. Muchos trabajadores desarrollaban sus oficios “sin polera” como por ejemplo los obreros de la construcción trabajaban sin polera, los jardineros cortaban el pasto sin polera, muchos empleados de taller mecánico también trabajaban arreglando automóviles sin polera y la lista de etcéteras era enorme. Pero también muchas actividades recreacionales se realizaban sin polera por ejemplo un día de campo, un partido de futbol sin polera, y claramente en casa los hombres estábamos sin polera en verano, aunque estas actividades aun existen son “menos frecuentes” y queda en la retina del chileno actual que quienes siguen practicando la saludable costumbre de estar sin polera es un merito de hombres particularmente seguros de nosotros mismos y/o completamente despreocupados (tanto en el buen y mal sentido de la palabra) pero ya no es una práctica compartida por la mayoría de los hombres como lo era en décadas anteriores.

 

-Sin polera en el día a día del Chile del ayer:

Grupo de estudiantes en el pensionado de la Universidad del Norte año 1980. Como es fácil ver aparte de los reducidos pantalones cortos que un hombre se descamisara era completamente normal, y aunque no todos lo hacían siempre NUNCA habían objeciones ni intimidaciones hacia un hombre semidesnudo para que se vistiera pues la desnudez masculina en los 80’s se consideraba normal, era muy frecuente y por cierto muy propia de la masculinidad.

 

Mismo grupo del internado de la fotografía anterior. Nótese como al grupo de la foto se sumaron más jóvenes en pequeños pantalones cortos y otro joven sin camiseta.

 

Un cuadro típico de un grupo de amigos chilenos durante la década de los 80’s compartiendo unas cervezas en algún boliche del país. Como es fácil ver dos de ellos se han descamisado tranquilamente como era común y normal hace años atrás en nuestro país y nadie se escandalizaba ante la presencia de hombres comunes y corrientes sin camiseta en lugares públicos durante los días de calor.

 

El futbolista chileno Carlos Caszely junto a un colega en el año 1973, ambos almorzando sin polera en un lugar público.

 

Grupo de grumetes sin polera sobre el Buque Escuela Esmeralda durante los primeros años de la década de los 80’s. En grupos netamente masculinos como La Armada de Chile era muy común y cotidiano que los hombres se descamisaran pues se consideraba normal y masculino incluso en instituciones serias y jerarquizadas.

 

Curso de Choferes maquinistas de Ferrocarriles del estado en Ritoque durante la década de los 60’s. Como es fácil notar bajo el fuerte calor veraniego bajo el sol los señores decidieron descamisarse como era muy común en décadas pasadas en espacios netamente masculinos y este accionar (descamisarse) no constituía restarle seriedad ni masculinidad a los hombres de antaño. Muy por el contrario, un hombre que le temiera a descamisarse bajo el sol en ambientes masculinos era considerado “anormal” o demasiado tímido llevado a un nivel patológico o propio de un hombre falto de carácter.

Fuente: https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10200924538815729&set=oa.565061766861239&type=3&theater

 

Jugadores del equipo de futbol Colo Colo durante el año 1968 (casi en los 70’s) compartiendo durante una convivencia de amigos. Dos de ellos preparan el “picoteo” para comer vestidos cómodamente de pantalón y si camiseta.

En décadas anteriores en país era considerado común, normal y masculino que cualquier hombre se descamisara en momentos de distención en ambientes netamente masculinos.

Fuente: http://www.fotografiapatrimonial.cl/p/45284

 

Grupo de amigos de la Escuela Naval en casa de uno de ellos mientras los jóvenes disfrutan tranquilamente del día sin usar camisa. Nótese las botellas de Cachantun Y 7UP de vidrio estilo “Midi y Maxi” que demuestran que la fotografía corresponde a la primera mitad de la década de los 80’s. (Específicamente del año 1983). A principios de los 80’s era muy normal y común que los hombres nos descamisáramos si lo queríamos ya que no habían objeciones al respecto por lo tanto era “fácil” descamisarse pues ninguna persona intimidaría a un hombre sin polera para que volviera a vestirse.

 

Grupo de compañeros de trabajo celebrando el 18 de Septiembre sin polera en casa de uno de ellos. (Circa 1985) Nótese las “banderitas patrias” de plástico colgadas sobre la pandereta que constatan la fecha como también que recién entrando a la primavera en los 80’s los hombres ya empezaban a descamisarse en grupo con los primeros rayos solares primaverales.

Nótese también que todos los compañeros de trabajo de “ambiente ABC-1” visten pantalones largos y no shorts, lo que nos denota cierta “formalidad” entre los contertulios enmarcada en una actividad de “ambiente laboral” como también que por muy formal que fuera un grupo masculino (ABC-1 y compañeros de trabajo) el descamisamiento se consideraba en los 80’s como propio de lo masculino y nadie habría objetado la masculinidad ni seriedad de ningún hombre por el hecho de no usar camisa en la intemperie durante los días y actividades de esparcimiento.

 

Grupo de adolecentes reunidos en casa de uno de ellos. Como es fácil ver dos de ellos se han quitado la camiseta con total normalidad y se dejan fotografiar pues la costumbre de descamisarse en los 80’s por los adolecentes era más común de lo que muchos creen. A principios de los 80´s quitarse la camiseta de visita en casa de un amigo era fácil ya que es completamente normal que los hombres desde la adolescencia queramos estar con poca ropa debido al cambio hormonal, pero además en los 80’s la desnudez masculina era considerada tan normal que cualquiera podía descamisarse ya que nadie se sentía ofendido al ver a un hombre sin camiseta, ni siquiera la dueña de casa mas pacata del mundo, por consiguiente quitarse la polera en casa del vecino era muy común, muy relajante y muy agradable pues muchos lo hacían (y nos podíamos “mimetizar” entre el resto de la masa de hombres sin polera) y además ningún adolecente sentía la desagradable tensión de sentirse objetado o censurado por estar cómodamente “a guata pelá”.

 

Grupo de amigos santiaguinos sin polera en la calle durante el año 1980  después de jugar un partido de futbol.

A principio de los 80’s era muy común ver a adolecentes amigos sin camiseta en las calles y plazas del barrio durante un día caluroso como una forma de sano esparcimiento.

 

Miembros de la rama de básquetbol de la  Societá Sportiva Italiana de Valparaíso en los años 70’s todos juntos compartiendo el desayudo. Dos de ellos se encuentran en la mesa sin camisa junto a sus compañeros  con total normalidad.
Durante la década de los 70’s y principios de los 80’s se consideraba completamente normal, común y frecuente que un joven se quitara la camiseta en los espacios y tiempos de distención sin necesidad de “pedir permiso”, pues la desnudez masculina se consideraba “normal, frecuente y saludable” como también se consideraba “algo propio e inherente de lo que significaba ser hombre”.

 

Grupo de adolecentes ex compañeros de colegio. Algunos de ellos están sin polera en la vía pública durante el año 1981 en Santiago. 

A principios de los ochentas hasta en los ambientes más ABC-1 era “normal” y frecuente que los jóvenes varones se pudieran quitar la polera en la vía publica sin considerarse escandaloso o “desubicado”.

 

 

 

.......Y como no iba a ser común que los jóvenes en los 70’s y 80’s nos descamisáramos con tanta facilidad, normalidad, espontaneidad  y frecuencia. si eran nuestros propios padres, y los padres de nuestros amigos, primos y vecinos los que nos enseñaban este tan común habito masculino poniéndolo ellos mismos como un ejemplo digno de de ser imitado por nostros mismos y el resto de nuestros amigos…..

Joven en short y sin polera junto a su padre también en pantalón corto y sin camiseta fuera de su casa de veraneo.

En los 80’s era muy fácil que un joven que quisiera descamisarse lo hiciera sin vergüenza alguna ya que sus padres (y los padres de sus amigos) también cultivaban el habito de descamisarse para estar cómodos, por consiguiente, los jóvenes de antaño recibían subliminalmente el mensaje que: “quitarse la camisa es algo bueno, común normal y muy masculino pues todos los hombres lo hacen… INCLUYENDO A TÚ PAPÁ!!!”.

 

Papá sin polera junto a sus hijos adolecentes también sin polera en Pichilemu durante el año 1976.

Nótese como el niño menor (aun) viste su camiseta. Sin embargo los otros dos hijos adolecentes, ya con sus cuerpos “invadidos por las hormonas”, se quitan la camiseta sin vergüenza ni pudor alguno,  ya que la sociedad setentera y ochentera consideraba muy normal, común, frecuente y hasta saludable que un hombre se descamisara si así lo quería.

 

Chileno adulto mayor que ya desde los 80’s cultivaba el habito de estar sin camisa en casa cuando hacía calor incluso recibiendo visitas en casa. Uno de sus familiares más jóvenes también aprovecha la oportunidad de disfrutar del cálido día cómodamente sin polera.

En los 80’s era muy fácil que un joven que quisiera descamisarse lo hiciera sin vergüenza alguna ya que sus padres (y los padres de sus amigos) también cultivaban el habito de descamisarse para estar cómodos, por consiguiente, los jóvenes de antaño recibían subliminalmente el mensaje que: “quitarse la camisa es algo bueno, común normal y muy masculino pues todos los hombres lo hacen… INCLUYENDO A TÚ PAPÁ!!!”.

 

En los 70’s y 80’s era muy común que los padres de familia No utilizaran camisa en casa. Más aun en aquella época no existía la vergüenza de por ejemplo lavar el automóvil en la calle sin camisa, sacar la basura a la calle sin camisa o incluso ir a comprar una coca cola sin camisa en verano. Pues al salir al antejardín lo más probable es que nos encontráramos con nuestros vecinos también cómodamente descamisados.

 

Papá sin polera junto a su esposa y su pequeño hijo recién nacido almorzando todos juntos en el balcón. En los 80’s ningún hombre habría sentido vergüenza de estar sin camiseta en la intemperie, en el patio de su casa o en el balcón porque la semidesnudez masculina era considerado normal, masculina y saludable. Ninguna esposa se habría sentido avergonzada que su marido estuviese sin camiseta pues un hombre sin camisa significaba un hombre orgulloso de serlo, además lo más probable es que el resto de los vecinos que podrían ver al patriarca descamisado ellos también lo estuvieran.

 

 

En los 70’s y 80’s ningún hombre que se encontraba descamisado en su casa corría a vestir una camisa si llegaban visitas inesperadamente al hogar ni siquiera si estas eran mujeres. Tampoco ninguna mujer sentía que se le ejecutaba “Violencia de género”  o se le “violentaba sexualmente” si habían hombres descamisados en las casas que ellas visitaban como podría ocurrir actualmente o argumentar una fémina el día de hoy, ya que, lo más probable,  es que esa misma mujer en su propia casa estaba ya acostumbrada a convivir con otros hombres, por ejemplo su padre, hermanos o esposo que también practicaban la costumbre de estar cómodamente descamisados en el hogar.

 

 

Y por supuesto todos o casi todos los hombres que cultivaban la semidesnudez y/o desnudez domestica en los 70’s y principios de los 80’s eran zungueros.

 

ZUNGUERO CHILENO. Adulto y cabeza de familia que a fines de los 70’s y principios de los 80’s practicaba el saludable habito de estar sin camisa en casa junto a su familia.

 

 

ZUNGUERO CHILENO acampando en zunga de estilo bóxer en los 80’s y disfrutando  en la actualidad sin camisa tanto en su casa como en la intemperie en los días de esparcimiento veraniego. Gran parte de los hombres chilenos hoy mayores que vivieron su juventud en los 70’s y 80’s y que convivieron sanamente en aquella época con la desnudez y el zunga hoy en la actualidad son hombres más llanos a disfrutar sin camiseta sin pudor alguno en un día de calor a diferencia de la gente más joven del chile actual.

Fuente: http://losvegasnorte.blogspot.com/2010/08/mi-vida.html

 

 

ZUNGUERO CHILENO padre de familia que en lo 80’s usaba zunga y que desde joven y hasta el día de hoy conserva el saludable habito de estar descamisado en casa los meses de verano. Muchos hombres que superaron la edad de la pubertad antes o durantente los 80’s no desarrollaron el miedo al zunga ni a la semidesnudez social y hoy la viven y la disfrutan como “Parte de lo que significa ser hombre”.

 

 

-Trabajos sin polera en el Chile del ayer:

Feriantes transportando la mercadería sin polera en plena vía pública hacia la Feria Porvenir durante el año 1980. En décadas anteriores era muy común que los hombres nos descamisáramos para realizar trabajos al sol.
Fuente:  https://www.facebook.com/ChileDelAyer/photos/pb.129651447193737.-2207520000.1411363582./324352984390248/?type=3&theater

 

Recorte de prensa de la revista “Solidaridad” sobre los abusivos contratos laborales de los obreros en Chile en los 80’s. En la imagen se pueden ver obreros de la construcción trabajando sin camiseta como era muy común en los 80’s.

 

Trabajador del equipo audiovisual de UCV Televisión trabajando en short y sin camiseta a principios de los 80’s en la playa como también en pantalón jardinera y sin camisa en un caluroso día veraniego en la ciudad de Viña del Mar.
Fuente: 
https://www.facebook.com/ChileDelAyer/photos/a.243218295837051.1073742196.129651447193737/243254689166745/?type=3&theater

 

 

El 4 de marzo de 1976 cinco obreros, dos de ellos menores de edad, trabajaban bajo el fuerte sol sin camisa (como se estilaba en los 70’s) en la ladera del Morro de Arica a unos 100 metros de altura, había una cueva guanera donde recogían material para fertilizante los trabajadores independientes Mateo Zegarra Belzú (43 años), su hijo Juan Carlos Zegarra Mamani (16 años), Modesto Ilaja González (35 años) y su medio hermano Eleodoro González González (37 años) quien, infelizmente, ese día llevó por primera vez al lugar de labores a su hijo Raúl González Supanta (14 años). Estaban en estas faenas cuando, inesperadamente, un gran desprendimiento de rocas, arena y tierra provocó un alud de enormes proporciones que acabó tapando a los infortunados obreros.
Dirigidos por el Prefecto de Carabineros Coronel Eduardo Torres Torres y por el Comandante 2° Subrogante del Regimiento "Rancagua" Mayor César Zavala, las cuadrillas constataron que todos murieron sepultados, excepto González González, quien alcanzó a ver con horror cómo su hijo adolescente era aplastado por el derrumbe.

Eleodoro González González, el único sobreviviente de la tragedia aun sin camisa esperaba buenas noticias, sin embargo todos sus compañeros de faena habían muerto.

 

Conscriptos del Regimiento "Rancagua" realizando labores de rescate de cuerpos de los trabajadores guaneros fallecidos el 4 de marzo de 1976. Como era de suponer en los 70’s bajo el fuerte sol de Atacama en una labor netamente masculina los militares NO utilizaban camiseta para dicho rescate como se estilaba en los trabajos pesados durante los 70’s y 80’s.
Fuente: http://urbatoriumarica.blogspot.com/2013/11/la-aciaga-racha-de-muerte-de-1976-en-el.html

 

Voluntarios de bomberos realizando sus labores de salvataje SIN camisa durante el incendio de la torre Santa María el 21 de Marzo de 1981 en la ciudad de Santiago.

Durante la década de los 80’s se consideraba “normal” e incluso muchas veces “común” que los varones se descaminar para realizar trabajos que requerían esfuerzo físico sin necesidad de “pedirle permiso a nadie”, ya que no existía animadversión hacia el cuerpo masculino y además se subentendía que la comodidad del varón era importante cuando este realizaba esfuerzos físicos.

Fuente Video Archivo TVN: https://www.youtube.com/watch?v=qp74V0iEUNw

 

 

Y por supuesto todos o casi todos los hombres que trabajaban sin polera en los 70’s y principios de los 80’s eran zungueros.

ZUNGUERO CHILENO. Grupo de obreros de la construcción trabajando sin camisa en los 80’s como era muy común en aquellos años. Como es Fácil apreciar uno de ellos prefirió no usar pantalón largo sino su zunga. Mas cómodo aun ya que esta prenda es sin piernas, ósea mas fresca, de telas elásticas que permitían mejor calce por lo tanto no se cae y además no es necesario vestirla con ropa interior, por consiguiente es una prenda mucho más fresca y apropiada para realizar esfuerzos físicos durante los días de calor.

 

ZUNGUERO CHILENO de profesión marinero trabajaba sin camiseta en los 80’s enmarcado en la actividad netamente masculina. Tan común resultaba en los 80’s descamisarse en profesiones pesadas que muchos hombres que trabajaban sin camisa no tenían problemas en realizar su descanso descamisados, abrirse la camisa o quitársela en la intemperie o incluso usar zunga. Muchos hombres chilenos que vivieron su juventud en los 80’s donde descamisarse era normal hoy de adultos siguen practicando el confortable habito de quitarse la camiseta para estar mas cómodos.


Claramente aquí entramos en una arena delicada, ya que como dijimos anteriormente el ser humano social adquiere gran parte de sus hábitos por imitación, por consiguiente un niño, un joven e incluso un adulto que percibe a su alrededor que el común de los hombres NO practica la desnudez (lo cual en décadas anteriores era muy común) crecerá pensando que sus ganas de desnudarse son “extrañas” y se sentirá un verdadero “Bicho raro” pensando que el seria supuestamente “el único hombre” que quiere estar todo el día sin polera, el único hombre que quiere dormir desnudo, el único hombre “enfermo” que quisiera estar sin camiseta en la intemperie, etc. cuando en realidad NO es así. El concepto de lo insano lo da tanto la sociedad represora como también el miedo al no encontrar referentes que también anhelan estar desnudos. Si no lo crees echémosle un vistazo a un asado dominical entre hombres un día de verano. Muchos de ellos se habrán hecho un gran problema sin saber “que vestir ese día”, Lo más probable es que en un asado terminaran sucios y sea por el humo del asado por residuos de comida sobre su ropa o por el carbón, no sabrán si usar su mejor ropa para no quedar mal ante sus amigos, vecinos o compañeros de trabajo o por el contrario vestir la peor ropa  para no echar a perder la inversión de la ropa cara”. Bastara sin embargo que uno de los hombres en aquel asado se quite la camiseta para que el resto lo mire con envidia ya que todos quieren descamisarse. Es probable que pase un par de minutos para que un segundo hombre del grupo de contertulios entre en la paradoja si descamisarse o no hacerlo, por un lado quiere hacerlo, pero se enfrenta a varias inseguridades, se sentirá vigilado, observado, reprimido también, pero además ese “segundo hombre” sabe que si se quita la camisa el lo hará en “segundo lugar” ¿Un looser quizás?, ¿Alguien que imita como borrego lo que hace el macho alfa? Llega a ser curioso pero muchos esperan ver quién será el segundo hombre en descamisarse, sin embargo será algo liberador, ya que cuando finalmente este segundo hombre lo haga será cuestión de tiempo que la mayoría de los contertulios (si no es que todos) finalmente se quiten masivamente la camiseta. Y aunque  un asado es una buena forma de ejemplificar la oportunidad masculina de quitarse la camiseta lastimosamente las oportunidades o escenarios socialmente aceptados para poder disfrutar de la desnudez o semidesnudez en nuestra sociedad actual son cada vez menos y muy acotadas. Un asado de hecho es una de las muy buenas y escasas situaciones para inventarnos una oportunidad o mejor dicho una apropiada “buena escusa” para poder descamisarnos ya que el calor del fuego y el humo del carbón justifica muy bien el descamisamiento pero en el fondo todos los hombres sabemos que nos quitamos la camiseta solamente porque nos agrada en demasía descamisarnos y que además hay muy pocas oportunidades para hacerlo en el Chile de hoy en día por eso hay que aprovecharla..

Indistintamente de la edad y la condición social. Cuando en un “Club de Toby” se conjuga una calurosa tarde de verano al aire libre más un rico asado, entonces  aparecen las cervezas y desaparecen las camisetas.

Creditos: http://cl.fotolog.com/andresoc_ganchos/75338169/   http://cl.fotolog.com/smoto/60520597/   http://cl.fotolog.com/ahndyxpreciso/57246879/


Lastimosamente a esta tendencia actual de avergonzarse del propio cuerpo masculino desnudo afecta directamente también a los niños y adolecentes. Es ampliamente sabido que si le quitas el pañal a un bebé para cambiárselo este comenzara a moverse muy feliz, a los niños que no están contaminados con prejuicios y “trancas morales” viven la desnudez de manera muy feliz y distendida, es cosa de ver cuantas horas puede estar nadando, corriendo y chapoteando en el agua un niño semidesnudo en la playa o en la piscina. Muchas veces el niño no comprende el “porque” cuando el sale del agua su madre corre a vestirlo con la camiseta en la mano, cuando pregunta a su madre por ejemplo ellas suelen explicarles que es para que “no se resfríe” (y actualmente también se les explica sobre el daño de los rayos Ultra Violeta en la piel) sin embargo estos niños muchas veces y en silencio piensan para sí que debe ser muy entretenido y gratificante llegar luego a ser jóvenes y/o adultos, ya que estos pueden estar todo el día completo en la piscina sin polera sin que una madre o un padre los estén persiguiendo con la camiseta para volver a vestirlos apenas sacan un pie fuera del agua.

 

 

 

5)     Factores climáticos (como agravante del miedo al desnudo masculino)
Si al miedo o rechazo del desnudo masculino sumamos el “factor climático” en Chile entonces la posibilidades de generar el desnudo como una sana costumbre domestica masculina se hace más difícil de concretar. Nuestro país a diferencia de otros países se caracteriza por tener mayoritariamente un clima templado con sus cuatro estaciones muy bien marcadas y definidas (otoño, invierno, primavera y verano). Las oscilaciones térmicas en la zona central y en la zona sur del país  son muy marcadas y se caracterizan por días cálidos y noches frías, largos y duros inviernos fríos y veranos aunque extremadamente calurosos son estos muy cortos. Todo esto provoca que muchos chilenos rara vez abandonen la camiseta o la dejen en casa para un paseo dominical en los parques del barrio (por ejemplo) ya que la temperatura puede bajar de un minuto a otro.
Algunos hombres chilenos no tienen mayor problema de descamisarse en un soleado día de verano, pero la gran mayoría deja este placer del desnudo para solamente los días con temperaturas extremadamente calurosas de records  históricos. Cuando estos hombres comienzan a “acostumbrarse” al desnudo y perderle el miedo y el pudor entonces en solo unos cuantos días las temperaturas pueden volver a bajar y en solo dos meses (Marzo) el crudo y frio invierno ya anuncia su llegada.
 Este marco climático en cierta forma es el gran responsable que muchos chilenos nunca le pierdan el pudor a la desnudez y no la conviertan en un saludable habito y repitan el ciclo de “envalentonarse estando sin polera” solamente “algún día” pero solo un par de días durante el verano, ya que luego con la llegada del invierno tendrán que esperar largos 9 meses para el próximo verano generando un circulo vicioso que nunca termina de interiorizar el desnudo en los hábitos del común de los hombres chilenos.
 Algunas escasos hombres se escapan de este círculo vicioso y como contraposición en climas mas cálidos del país se cultiva el desnudo con mayor naturalidad y frecuencia, como es el caso de Isla de Pascua o en el extremo norte del país (Arica e Iquique por ejemplo) donde se puede observar una mayor tolerancia al desnudo domestico y urbano masculino (los sin polera en la calle) y por supuesto al zunga, donde existen verdaderas familias y clanes masculinos de tradición zunguera con mucha tolerancia al “descamizamiento” constante de muchos de los miembros masculinos del clan durante por ejemplo un asado, en la meza a la hora de almuerzo, en una reunión familiar, en un partido de futbol en la calle, etc.

ZUNGUERO CHILENO PASCUENSE. Muchos habitantes de la Isla de Pascua (Rapa Nui) tienen una relación natural y cotidiana con el desnudo por consiguiente muchos de ellos usan pantalones cortos, no utilizan camisa en los días de calor, bailan su danza típica en taparrabos y por cierto usan zunga.

 

ZUNGUERO CHILENO PASCUENSE. Muchos habitantes de la Isla de Pascua (Rapa Nui) tienen una relación natural y cotidiana con el desnudo por consiguiente muchos de ellos usan pantalones cortos, no utilizan camisa en los días de calor, bailan su danza típica en taparrabos y por cierto usan zunga.

 

ZUNGUERO CHILENO. El modelo pascuense Hotuiti Teao usa zunga tal como lo hacen muchos nativos de la isla Rapanui donde el “Calzoncillo de baño” es de uso común y la relación con el cuerpo humano masculino es mucho más sana que en Chile continental.

http://yousozunga.webnode.es/products/hotuiti-teao-modelo-y-presentador-de-tv-/

 

ZUNGUERO CHILENO en Isla de Pascua. Muchos Chilenos del continente aprovechan los viajes a Rapa Nui para usar zunga ya que en “El Ombligo del Mundo” es muy común el zunga como tolerada la desnudez masculina.

 

ZUNGUERO CHILENO en Isla de Pascua. Muchos Chilenos del continente aprovechan los viajes a Rapa Nui para usar zunga ya que en “El Ombligo del Mundo” es muy común el zunga como tolerada la desnudez masculina.

 

 

 

 

 

6) El miedo a la propia sexualidad y a la expresión sexual ajena.
La sexualidad es inherente al ser humano y esta dimensión humana no solamente está presente en este cuando inicia su edad reproductiva sino también en la infancia y por cierto también está presente en el adulto mayor sin embargo esta información que hoy por hoy nos parece obvia años atrás eran muy pocos quienes tenia publico conocimiento de esto.


Muchos hombres cuando éramos apenas unos niños también “sentimos” en nuestro cuerpo extrañas sensaciones que nos parecen agradables y no sabemos porque, los hombres cuando somos niños también tenemos curiosidad por ver mujeres desnudas, queremos vestir ropas o jugar juegos que nos hacen sentirnos especialmente gratificados, sentimos “cosquillas” o un calor que nos sube por la espina dorsal cuando algo nos llama la atención de manera diferente a otras cosas. Sin embargo muchas veces no sabemos “de que se trataba todo aquello” hasta que sufrimos de pronto en nuestra adolescencia durante la pubertad, ya sea de manera inducida o “accidentalmente” nuestra primera eyaculación, y es recién entonces cuando sufrimos esta primera eyaculación cuando notamos que precisamente todas esas emociones se desvanecen repentinamente de golpe y de improviso sin entender muy bien “que ha pasado”, es cuando damos inicio a nuestra edad reproductiva y ya dejamos de ser niños. Es entonces cuando entendemos que esas extrañas sensaciones que sentíamos y no podíamos explicarnos era lo que los adultos conocían como “excitación sexual” y que esta excitación llegaba a su punto culmine (de clímax) y nos alivianábamos de ella al experimentar una “eyaculación” la cual aunque muy intensa y quizás las primeras fueron algo “traumáticas” sin embargo eran muy pero muy agradables de experimentar.


El descubrir la sexualidad para muchos adolecentes hombres puede ser el inicio de una agradable, intensa y placentera gran aventura, sin embargo para otros jóvenes el descubrir su propia sexualidad puede resultar ser vergonzoso, atemorizante y frustrante. Todo depende en gran parte de nuestro entorno más directo o indirecto, a veces ser hijo de una familia abierta y compresiva puede ser un sustento importante para iniciar una nueva vida conviviendo con nuestro “juguete nuevo” que es la sexualidad. Sin embargo el contexto social, los pares, la afiliación político-religiosa, incluso los profesores, tutores, y vecinos pueden ser muy dañinos en lo que se refiere a la salud psicológica del adolecente ya que este comenzara a ser bombardeado con una serie de información que muchas veces lo único que busca es el “sometimiento” a reglas o caprichos de terceros hacia el joven ahora sexuado. En efecto nuestra sociedad chilena es particularmente llana a buscar la verticalidad entre las personas, grupos de amigos donde para pertenecer al clan hay que humillar, insegurizar y someter, eso mismo ocurre también en muchas escuelas y en puestos de trabajo y por cierto en los núcleos familiares donde existen muchas veces algunos hijos, tíos, sobrinos y abuelos a los cuales se les señala como “buenos” y a otros como “malos” en las tertulias telefónicas entre dos personas o “chismes” a puertas cerradas. Y en muchos casos es en este escenario donde la castración sexual cobra en Chile su calidad de herramienta de sometimiento por parte de los restos del clan a través de la “reafirmación positiva” o negativa a través de enunciados que recibe el joven durante su niñez y adolescencia referente a su propia sexualidad masculina, enunciados como por ejemplo:

-Tú eres un niño bueno honesto, estudioso y habiloso, no como esos “cabros callejeros” que pasan todo el día de ociosos en la plaza conversando con las vecinas ordinarias de la casa de al frente que se visten como prostitutas que en cualquier minuto quedan embarazadas.


-Me encantas tu porque siempre estas “correctamente vestido” y no como esos flaites ordinarios que andan sin polera en la calle mostrando el “cuerpo asqueroso”.


-Que cosa estás viendo en internet?? Eres igual de caliente que el desgraciado y sinvergüenza de tu padre que tanto me ha hecho sufrir!


-Quítate las manos de los genitales!! Te pareces a los ordinarios de tus primos que siempre están con la mano en el pene y la inútil de mi hermana jamás los corrigió cuando debía!


-¿Cómo te puede gustar vestirte así y/o como no te da vergüenza que te guste ese deporte?, ¿Acaso no sabes que esa ropa y ese deporte solamente lo usan y/o  lo practican solamente las mujeres y “Los Maricones”?


En efecto el coartar para educar a los niños varones y a los adolecentesvarones en el área de lo sexual o lo que involucra o “toca” lo sexual en Chile es muy común, ya que en cierta forma con esta forma de pre-programación conductual nos aseguramos que ellos mismo de adultos se autocensuren gracias al “sentimiento de culpa”. Y si de zungas se trata esta herramienta de “formación de lo masculino” puede ser una herramienta muy efectiva, ya que el zunga presenta actualmente toda una carga simbólica ligado a lo sexual, de hecho el zunga “toca” los genitales masculinos, pero a diferencia de otros trajes de baño los “toca” pero NO los disimula, es más, al ser una prenda que deja al desnudo todo el cuerpo pero solamente “cubre” los genitales, pero No los disimula pareciera que los pusiera como “foco de atención” y es precisamente con este “foco de atención” es que los hombres desarrollamos mayoritariamente nuestra actividad sexual (sobre todo en la adolescencia cuando casi toda nuestra sensibilidad sexual se circunscribe casi únicamente a nuestros genitales ya que con los años los hombre vamos descubriendo y despertando nuevas zonas erógenas a lo largo de nuestro cuerpo). Nuestros genitales entonces se convierten en “motivo de vergüenza” porque ellos simbolizan en gran parte lo que somos o sentimos como hombre, su tamaño, su aspecto, su capacidad de “funcionar” para lo que fueron creados (sexo). Porque podemos actuar “asexuados” socialmente maquillando nuestras motivaciones para hacer las cosas, pero en nuestro fuero interno sabemos todos los hombres que detrás de cada emprendimiento que tomamos, detrás de cada decisión, cada vez que escogemos una mujer para que sea nuestra novia, cada vez que escogemos un deporte, cada vez que decidimos que carrera estudiar o que deporte practicar o que ropa vestir y cual no vestir detrás de esos siempre esta, en mayor o menor grado, nuestra visión masculina que está mayor o menormente condicionada a nuestra testosterona, que es la hormona que además alimenta nuestro ser sexual. Es así como podríamos por ejemplo usar un zunga para “expresar” el ser sexual que vive en nosotros, como también utilizar un enorme bermudas en la playa para “ocultar” el ser sexual que vive en nosotros para ser socialmente aceptados y/o No objetados.

Claramente la dimensión sexual del hombre muchas veces también está relacionado con la “desnudez”, en efecto para nosotros los hombres observar mujeres desnudas o con muy poca ropa puede ser un verdadero deleite que nos motiva sexualmente hablando, pero además, y es aquí donde entramos en un verdadero punto conflictivo entre lo socialmente aceptado y lo “oculto”, es que para nosotros los hombres el practicar la desnudez muchas veces está relacionado con un fuerte apetito sexual. No siempre es así, pero muchas veces lo es. Los hombres nos queremos desnudar en general por distintas razones como por ejemplo estar más cómodos y relajados y capear el calor, pero además utilizamos la desnudez actualmente de manera casi acotada para acciones funcionales como por ejemplo nadar (en traje de baño), ducharnos (desnudos) y algunos hombres (y cada vez menos) para dormir.  Claramente cuando mantenemos relaciones sexuales también lo hacemos desnudos y claramente nuestro cuerpo y el contacto de piel con piel desnuda en el acto sexual genera una sensación altamente placentera, de hecho nuestro piel completa de seres humanos está hecha para actuar como un órgano sexualmente sensitivo, y es en ese momento donde el “fantasma sexual” nos asusta cada vez que queremos estar desnudos socialmente en una sociedad sexualmente represora hacia el género masculino, como resultado el mismo hombre comienza a autolimitar su “desnudez social” por “reflejo condicionado” y es así como el hombre actual hoy le teme por ejemplo a estar sin camiseta en casa, conducir el automóvil sin camiseta en un fuerte día de calor, lavar el automóvil sin camiseta (con el fin de no mojar o ensuciar sus ropas), etc. es decir, muchos hombres chilenos evitan desnudarse por el miedo a que el aire tocando la piel o el sol acariciándola les despierte el apetito sexual como acto reflejo o se les incremente aun más el apetito sexual si ya se encontraban algo excitados y querían desnudarse por la misma razón.


Para muchos hombres que quieren quitarse la ropa el máximo temor es ser juzgado como “caliente” por quitarse la camiseta como también muchos hombres evitan el desnudo social para no “dejarse en evidencia” ante los demás ya que efectivamente muchos hombres cuando están sexualmente excitados sienten ganas de desvestirse.


Pero entonces ¿Cómo se maneja esta paradoja sanamente si por un lado la desnudez es saludable y a la vez para muchos es vergonzosa pues está muchas veces relacionada con nuestra faceta erótico/sexual? La respuesta está precisamente en el correcto conocimiento de las diferentes etapas del desarrollo sexual del hombre durante su vida desde la niñez hasta la adolescencia llegando incluso hasta las edades maduras.


Como comentábamos anteriormente es en la pubertad cuando el hombre comienza a entender a cabalidad lo que significa que es el sexo, que significa tener apetito sexual y por supuesto además descubre que su naturaleza sexual es un “juguete nuevo” que lo acompañara de ahora en adelante para el resto se vida. El punto de conflicto radica de ahora en adelante si su pubertad será sana o llena de conceptos maliciosos que convertirán su sexualidad en un sinnúmero de trancas sexuales o por el contrario aprenderá a disfrutar de su naturaleza sexuada sanamente para disfrutarla cabalmente en todas sus etapas y prácticas y claramente la desnudez como “forma de expresión de lo sexual” se convierte en un tabú o por el contrario en una agradable y satisfactoria practica saludable en la medida que esta (desnudez) tenga otros referentes masculinos, es decir, que los otros hombres cercanos a su entorno también practiquen de manera natural y saludable la desnudez social en situaciones como por ejemplo en una tarde de calor todo el día en short y sin polera (o en zunga) o por el contrario si este se encuentra rodeado de hombres que temen descamisarse aunque existan 30 grados de temperatura.
Los niños gustan jugar sin camiseta en las playas y piscinas como mencionábamos anteriormente, pero es en la pubertad cuando comienzan a experimentar sus cambios físicos y sicológicos. De un momento a otro notan que sus genitales comienzan a cambiar, de pronto notan que estos genitales “han crecido bastante”, también notan que les ha crecido más bello en los testículos y pubis, comienzan a sufrir extrañas erecciones y a los pocos meses o años notan que este cambio no para y en efecto cada vez sufren más y más frecuentes erecciones como también el aparato reproductor masculino (testículos y pene) sigue aumentando en tamaño y grosor mientras que el vello púbico sigue engrosándose y creciendo. Claramente la gran mayoría de los jóvenes de hoy en día saben que les ocurrirá en la pubertad y los cambios que sufrirán en ella, pero no es lo mismo saberlo y/o haberlo leído que experimentarlo. La batalla hormonal que sufre el adolecente es fuerte, su propio cuerpo parece haberse revelado cobrando vida propia, el apetito sexual se incrementa y pide un “desahogo” a cada momento y a cualquier hora, las erecciones se hacen frecuentes, el deseo y las fantasías sexuales están en cada esquina y casi todo parece despertar el deseo. Es entonces como la testosterona también sube la “temperatura corporal masculina” y dan ganas de estar desnudos o por lo menos quitarse la polera, SI, quitarse la polera, desnudarse, pero ahora desnudarse cobra otro matiz, un matiz nuevo, el calor ya no es solamente el efecto del sol golpeando sobre la tierra que eleva la temperatura, ahora y desde la pubertad en adelante el calor masculino es también un fenómeno propio, es ahora el cuerpo masculino el que genera su propio calor, y como medida de desahogo el desnudarse puede ser una herramienta bastante “a la mano” y practica, pero, si es así entonces ¿Por qué el adolecente teme a desnudarse? Simplemente porque el joven desde ahora en adelante al desnudarse se siente “DELATADO”, el joven que se desnuda o se quita la polera en cierta forma siente que esta constatando que sus nivel hormonal y su apetito sexual esta ya descontrolado y alto. El joven sabe lo que constata y delata hacia los demás una “desnudez juvenil” y sabe de sobremanera que si el se desnuda muchos supondrán lo que él quiere ocultar, sus cambios físicos, su apetito sexual desembocado lo que está ligado también a las erecciones y la continua practica del onanismo lo cual para muchos jóvenes es un hecho muy vergonzoso. Ya que en efecto el descamizarse puede convertirse en un “desahogo” del calor sexual del cuerpo masculino, pero paradójicamente también el descamisarse o desnudarse puede convertirse también en una herramienta “potenciadora del calor sexual” para el goce de este, ya que obviamente el apetito sexual es altamente placentero de experimentar.

 

-Algunos ejemplos que grafican que los hombres que tienen mayor facilidad para desnudarse actualmente son personas con un mayor sentido del erotismo, la sensualidad y una libido superior al chileno promedio.

 

-Ejemplo 1:

ZUNGUERO CHILENO. Muchos zungueros y hombres que comúnmente prefieren estar desnudos suelen tener una relación menos tabú con su propio cuerpo y comprenden, viven  y aceptan con mayor facilidad que en la desnudez existe siempre en algún grado mayor o menor alguna carga de sensualidad, erotismo y también libido masculino.
 http://cl.fotolog.com/el_bombon69/56561586/   http://cl.fotolog.com/el_bombon69/60639567/   http://cl.fotolog.com/el_bombon69/46594554/    http://cl.fotolog.com/el_bombon69/46771668/

 

 

 

-Ejemplo 2:

Chileno que gusta estar descamizado en casa.

.....Gusta mucho tambien explorar su lado sensual y erotico fotografiandose semidesnudo.

ZUNGUERO CHILENO. Además gusta mucho disfrutar del zunga que es en efecto la prenda social masculina “socialmente aceptada” mas desnuda de todas.

 

 

 

-Ejemplo 3:

Diego como muchos chilenos gusta quitarse la polera en la costa en verano…..

…….Su gusto y placer por el desnudo lo ha llevado incluso a atreverse a cultivar la semidesnudez domestica en su propio cuarto de manera cotidiana……

…Como es propio de la masculinidad la continua aceptación y práctica del cuerpo desnudo lo ha llevado lentamente a asumir y a experimentar como algo natural y a disfrutar de las sensaciones "sensuales" que muchas veces y de manera frecuente , normal, y natural despierta la práctica del desnudo en quienes solememos desnudarnos con frecuencia…..

….La continua práctica del “desnudo sensual” lo ha llevado a perder la vergüenza a exponer lo que se supone intimo  y con toda naturalidad comienza a experimentar las dimensiones “artístico/sexuales” de su propia desnudez para compartirlas en el ciberespacio para que sean vistas por otras personas sin pudor alguno….

ZUNGUERO CHILENO…..¡Y como era de suponer finalmente se ha convertido en un zunguero!, ya que en un país como Chile donde el zunga no es muy común, generalmente los pocos hombres que tenemos mayor facilidad para desnudarnos o usar zunga somos quienes hemos perdido el pudor al desnudo pues nuestra libido ( y la capacidad de disfrutar de ella) es mayor que la vergüenza, verguenza que con la practica constante del desnudo finalmente se pierde para siempre pues “naturalizamos” en nosotros la práctica del desnudo y hacemos de la práctica de desnudarnos algo frecuente en nuestras vidas.

 

Sin embargo todo lo citado anteriormente es solamente una etapa vergonzosa y nada más, una etapa que lastimosamente en el Chile actual muchos hombres jamás superaran. Con el paso de los años el hombre adulto ya puede hacer una diferencia entre el “calor sexual” y el “calor ambiental”, como también sabe que ambos pueden convivir al mismo tiempo como también de manera separada y descamisarse entonces deja de ser sinónimo de “delatarse” pues el hombre adulto aprende a convivir sanamente con su naturaleza masculina. Sin embargo en el Chile actual eso ya no ocurre para la gran mayoría de los hombres. ¿Por qué? Simplemente porque en Chile ha desaparecido la práctica del desnudo social masculino y las nuevas generaciones de jóvenes se están criando en ambientes cada vez más pudorosos. Los jóvenes de antaño Vivian el mismo proceso de miedo a la desnudez antes citado, pero aprendían gracias a las “costumbres sociales” a superar el miedo al desnudo, en efecto los hombres chilenos de antaño desde pequeños aprendían a bañarse en duchas comunitarias todos juntos después de la clase de educación física, al llegar la pubertad se ponían mas vergonzosos también, pero al ver a sus otros compañeros duchándose también desnudos con sus compañeros también en la etapa de la pubertad con sus cambios físicos aprendían a superarlo, el servicio militar era obligatorio por consiguiente durante 2 años debían compartir también las duchas comunitarias además existían los “referentes masculinos mayores” que practicaban la desnudez domestica como sus padres, hermanos mayores, primos, tíos, vecinos, etc. por consiguiente la costumbre de la desnudez masculina se seguía perpetuando sin pudor algúno, quedarse a alojar en la casa de un pariente, vecino o amigo no era problema a la hora de dormir pues se dormía también desnudo, levantarse a mitad de la noche para ir al baño no daba ni miedo ni vergüenza porque el desnudo era una práctica común y aceptada por los hombres, más aun, lo realmente vergonzoso era ser adolecente y usar pijama, el pijama era una prenda para niños y abuelos, NO para hombres, ningún hombre sentía vergüenza de desnudarse en frente a otros hombres para cambiarse de ropa, ir al baño turco, ducharse después de la jornada laboral, etc. simplemente porque el concepto aprendido era que ningún hombre debía avergonzarse de su cuerpo de hombre, y menos delante de otro hombre que también poseía genitales masculinos al igual que él, claramente la desnudez no poseía toda la “erotización” de la sociedad actual y se vivía mas “sanamente”.

Tripulación de grumetes a bordo del buque Baquedano durante una rutinaria inspección médica (1910 Circa). Como es fácil ver a simple vista los grumetes se encuentran completamente desnudos y sin temor a esta rutina ya que el desnudo entre pares masculinos se consideraba una práctica normal hace décadas atrás en Chile.

 

Jóvenes chilenos en el regimiento durante el año 1983. Como es fácil ver algunos de ellos posan desnudos en la foto después del baño. Muchos hombres que realizaron el servicio militar cuando este era obligatorio en décadas anteriores perdieron absolutamente el pudor al desnudo ya que al compartir las duchas, desnudarse para cambiarse de ropa, vivir la experiencia de los exámenes médicos desnudos en grupo  e incluso compartir semidesnudos en sus dormitorios a vista y paciencia de sus compañeros los hacía perder el pudor e incluso aprender a disfrutar el estar desnudos.

 

Grupo de scouts San Jorge en la década de los 80’s. En el ambiente netamente masculino de los campamentos de “niños exploradores” era muy común compartir el espacio físico en aquel entonces sin mayores comodidades. En efecto que los scouts se bañaran desnudos en los ríos (con jabón y shampoo para asearse) era parte del contacto con la naturaleza. Y en un ambiente netamente masculino el estar completamente desnudos para bañarse y muchas veces para chapotear un rato de distención en el agua sin ropa era considerado lo más normal del mundo.

 

ZUNGUERO CHILENO BUZO ACUATICO que no tenía mayores problemas para estar desnudo en frente y junto a otros hombres en la década de los 70’s ya que los hombres en décadas anteriores éramos acostumbrados desde pequeños a no temerle al desnudo entre pares, ya sea en los camarines del colegio después de las clases de Educación Física, durante el servicio militar, en los paseos con amigos, etc.

“bañarse empelota” entre hombres se consideraba normal ya que el paradigma era que no podías ofender a otro hombre con tu propia desnudez pues se presumía que el desnudo no incomodaba a quien estaba desnudo pues este lo disfrutaba, quien pudiera verse ofendida era una mujer y no un hombre ya que de antemano se sabía que biológicamente los hombres estamos hechos para sentir placer al desnudarnos.

 


Si quieres saber más sobre cómo enfrentar las distintas etapas de la sexualidad de un niño y su relación con el desnudo haz click AQUÍ.





7)    La inexistencia actual de un modelo “físico masculino masivo” socialmente aceptado y compartido universalmente y el miedo al aparato reproductor masculino”
En la sociedad chilena actual No existe un modelo de imitación masculino referente a un “canon de belleza masculino” o de “masculinidad” que sea ampliamente compartido en por la mayoría como ocurría años atrás gracias a algunos iconos de referencia como lo fue por ejemplo en su tiempo Charles Atlas, Clark Gable, Robert Redford, Tom Selleck por nombrar solamente a algunos. Si bien es cierto esto podría constituir o significar una muy buena noticia para terminar con las inseguridades de los hombres que no se asemejan o no se acercan a estos cánones sociales establecidos un poco “antojadizos” esto sin embargo genera paradójicamente mucha inseguridad en el hombre actual que NO sabe si su aspecto masculino se considera “socialmente aceptado” para por ejemplo disfrutar de su masculinidad de manera más “publica” vistiendo de una manera que lo haga ser o sentirse más comodo, sensual, masculino o directamente hablando mostrarse, vivir o manifestarse como un ser sexuado y/o un “Ser Sexual” a través de sus vestimentas escogiendo por ejemplo determinado tipo de pantalones, camisas, ropa interior y claramente su traje de baño por mencionar algunos.
Este tipo de inseguridades hoy por hoy el hombre chileno no las supera ni las enfrenta cara a cara como debiera ser, sino mas bien decide maquillarlas, esconderlas o enmascararlas a través de lo que “el mercado” o las nuevas tendencias sociales le ofrecen para “disfrazarse de hombre socialmente aceptado” y lastimosamente la actual industria del mercado nos dice año a año que lo masculino se “compra” a través de un nuevo producto diferente temporada tras temporada, año tras año. Es por esto que el hombre chileno actual está dispuesto a hacer actualmente lo que antes No habría hecho jamás, es así como el hombre actual que antes jamás trotaba para hacer ejercicios hoy tampoco lo hace, aun no sale a trotar, sin embargo “practica Running” porque el Running está de moda, compra determinado vehículo motorizado nuevo o determinada vestimenta para acceder a lo que se considera viril y masculino. Y en gran medida la vestimenta actual nos invita a “ocultar” lo que nos avergüenza y “poner sobre la mesa” nuestra mejor faceta socialmente aceptada como nos lo indicaría un coucher motivacional. Un pantalón extremadamente corto No hace juego con unos muslos de escasa masa muscular si nos sentamos por ejemplo. Determinado reloj (de determinada marca) te puede ayudar a “caer bien” no solamente en una reunión de negocios, sino también en la reunión de padres y apoderados del colegio de tu hijo, todo lo que el hombre actual hace o deshace ya sea en su vida laboral como en los momentos de esparcimiento actualmente están centrados a generar impresiones positivas en quienes nos rodean, y el chileno actual, hombres y mujeres estamos más llanos a recibir “lindo estímulos” aunque sean falsos y sepamos que estos son falsos que convivir con “realidades” no ampliamente compartidas que podrían ser muy positivas y agradables pero que NO son socialmente aceptadas para ser aceptados por la masa.


 En efecto es altamente probable que muchos chilenos “arribistas” acepten de mejor forma al pariente o vecino déspota y prepotente de visita nuestra casa vistiendo su bermudas marca Dockers y su polera con cuello marca Lacoste y se sientan mucho mas cómodos que por ejemplo que recibiendo de visita en casa al primo lejano que aunque es muy honesto, trabajador, bien intencionado y amable  pero sin embargo es de origen humilde y un tanto “intelectual” por lo tanto no se mide al hablar con altura de miras temas “impolíticamente correctos” y que ademas , como si fuera poco” el no tiene mayores trancas de dormir empelota en el sofá cama del living como alojado, no usa camiseta en casa y en nuestra piscina viste su zunga sin vergüenza alguna ¿Qua pasara si lo ven nuestras amistades o nuestros vecinos paseándose en zunga por el patio desde el balcón de la casa de al lado o sale a fumarse un cigarro o a botar la basura sin polera a la calle con su barba descuidada y sus jeans cortados con tijera?... ¿Le bajará la plusvalía a la casa o creerán los vecinos que provenimos de una familia sin clase?


Claramente en el terreno de las inseguridades debido a la carencia de cánones caemos en una segunda paradoja, la paradoja del “quien realmente soy” y “que se espera de mi como hombre” y muchas veces esta paradoja está ligada con “el auditorio”, es decir la sociedad que es la que nos ve y la que nos juzga y que claramente TAMPOCO sabe que juzgar y como juzgar, porque si de zunga se trata es ampliamente sabido que muchos hombres que quieren usar zunga NO lo han hecho aun porque consideran que alguna o muchas de sus propias características corporales NO los hacen supuestamente aptos para vestir la prenda, y estas suposiciones se quedan en eso, en suposiciones que son disimiles de un hombre a otro, es así por ejemplo como algunos hombres muy peludos de cuerpo NO quieren usar zunga porque creen que puede ser “antiestético” usar zunga siendo muy peludos, y de depilarse ni hablar pues saben que se verían extraños depilándose o de plano NO lo quieren hacer pues están a gusto con sus pelos corporales, mientras que otros hombres lampiños pueden pensar que es vergonzoso exhibir un cuerpo lampiño en un diminuto zunga y que se sentirían más seguros y se decidan a usarlo si tuvieran vellosidad corporal “COMO HOMBRE” y no como una mujer o niño, esto mismo ocurre entre hombres con otros factores como la contextura corporal, es probable que un hombre delgado quisiera tener “mas cuerpo” para vestir un zunga, ya sea ganando mas musculo o grasa, y es probable que un hombre gordo piense que el zunga solamente le queda bien a los hombres delgados. Lo triste y curioso es que los iconos de masculinidad pueden ser volátiles, efímeros, inventados por los medios e incluso inexistentes sin embargo lo que le puede ser atractivo a una mujer puede ser muy dispar con la realidad, una mujer puede decir querer ver solamente hombres atléticos por ejemplo, pero en la realidad en su “fuero interno” la mujer también tiene miedo a “sentirse delatada” y es por eso que muchas veces describen su pareja ideal como el prototipo de hombre socialmente aceptado, (trabajador, formal, inteligente, adinerado, ni muy gordo ni muy flaco, etc. solamente por dar un ejemplo), pero en la realidad cuando quitamos el “modelo aspiracional” del hombre correcto podemos observar que ellas aunque no les guste y jamás lo reconozcan públicamente pueden sentirse mayormente sexualmente atraídas por los hombres más variopintos, ya sea que estos sean particularmente gordos, particularmente musculosos, particularmente delgados, particularmente peludos, particularmente lampiños etc. si no fuera así, ¿por qué crees que actualmente muchas mujeres consideran que un hombre sin camiseta en frente de ellas constituye una “falta de respeto” hacia la mujer? La real “falta de respeto” es lo que ellas ven, se imaginan o les motiva al ver un hombre sin camiseta. Lo mismo ocurre con un hombre en zunga, situación que además se “adereza” con lo que se marca en este traje de baño, es decir el aparato reproductor masculino. Sino sintieran NADA al ver un hombre en zunga les sería completamente indiferente la situación del hombre semidesnudo y/o el hombre en zunga. Muchas veces la misma desaprovacion furiosa de una mujer hacia un hombre es señal que este “algo le ha despertado”.


La segunda gran paradoja referida a la inexistencia de un canon de belleza universal masculino también incluye la característica más pregnante del hombre y que lo diferencia de su contraparte la mujer, es decir, El Pene y en el caso de vestir un zunga es más correcto referirse al conjunto de los genitales dentro del zunga, nos referimos al llamado “Paquete” es decir el bulto que se genera en la zona inguinal masculina ya sea vistiendo pantalones, ropa interior y trajes de baños (Como el zunga por ejemplo).


El paquete carece también de un “canon estético” o mejor dicho una “norma universalmente compartida” que defina a grandes rasgos sobre como debiese verse el paquete de un hombre en zunga, y esto es un tema NO menor en el hombre que se debate en si finalmente vestir la prenda o no, ya que muchas veces se enfrenta a no entender “que es mejor”, “que es peor” o “que es mas vergonzoso”. Por un lado un gran número de hombres jamás vestirían un zunga pues consideran que sus genitales son particularmente pequeños, existen otros hombres que saben que sus genitales se encuentran en el tamaño promedio y sin embargo y paradójicamente estos hombres piensan que “ser del promedio” también es vergonzoso y solo se atreverían a vestir la prenda si ellos tuvieran un tamaño genital “sobre el promedio” ya que consideran que el zunga se creó precisamente para “mostrar” y/o “presumir” o en el mejor de los casos “mostrar su mejor faceta”, sin embargo y paradójicamente hablando muchos hombres con un mayor tamaño genital también se avergüenzan de vestir su zunga pues consideran que se ve particularmente grotesco exhibir sus grandes genitales, es decir volvemos a caer en el triste juego del “yo usaría zunga si mi paquete fuera diferente…. ¡¡¡PERO NO LO ES!!!”, debemos además aderezar toda esta situación con otros condicionantes , como por ejemplo que hay zungas que hacen ver el paquete más pequeño y otros zungas que hacen ver el paquete más grande y en efecto esta situación de angustia del tamaño del pene se podría corregir, pero ¿Qué pasa si un hombre encuentra y compra un zunga más discreto para disimular un poco sus genitales y su tamaño?, ¿No ocurrirá después que su nueva vergüenza será precisamente que ahora sus genitales casi no se notan en la prenda y ahora queda expuesto a burlas por tener genitales pequeños?, es a este tipo de paradojas que se enfrentan muchos hombres que quieren usar zunga pero le temen a usarla, para ellos la paradoja del tamaño es altamente importante y radical, y como si fuera poco además del tamaño propio de sus órganos sexuales se suman otras características que afectan la apariencia del miembro masculino, razones como por ejemplo que muchos hombres poseen aparatos reproductores completamente normales y grandes de tamaño en estado de erección, sin embargo en estado flácido estos pueden llegar a ser particularmente pequeños y pasar vergüenzas (según ellos) vistiendo sus zungas, por otro lado el miedo a la erección accidental vistiendo la prenda de baño también es motivo de temor para muchos, y no olvidar tampoco que las frías aguas del pacifico sur en nuestras costas chilenas también generan una vasoconstricción en nuestros genitales que merman su apariencia de tamaño, todo esto inseguriza al hombre quien finalmente no sabe si su paquete es “apto” o “digno de ser mostrado”, peor aún, ni la misma audiencia lo tiene muy claro, y podríamos escuchar personas en la playa objetando el uso del zunga de algún chileno ya sea porque a este su “paquete” se le ve muy grande, muy pequeño o muy “normal”.

 

-Ejemplos de observaciones maliciosas con respecto al tamaño del aparato reproductor de los zungueros para insegurizarlos por su afición al zunga y la desnudez.

ZUNGUERO CHILENO que posa en zunga para dejar testimonio de su trabajo en el gimnasio. Inmediatamente sufre una frase mal intencionada con respecto al aparente pequeño tamaño de su pene por parte de un amigo.
Fuente
: http://www.fotolog.com/fenomenoide_007/28345931/

 


ZUNGUERO CHILENO posa en zunga en la piscina vistiendo un pequeño y rebajado zunga estilo “bikini masculino”. Inmediatamente sufre una frase mal intencionada de su propio primo con respecto al aparente pequeño tamaño de su pene aduciendo además su primo que él es “más dotado”.
Fuente:
http://cl.fotolog.com/andresvandamme/41277792/

 

ZUNGUERO CHILENO que posa en zunga en Brasil, inmediatamente es “acusado” de haber puesto un calcetín en su paquete para rellenar el zunga dando a entender que en realidad el zunguero tiene un pene pequeño.
Fuente:
http://cl.fotolog.com/calamardo25/41244836/

 

ZUNGUERO CHILENO a quien constantemente le solicitaban subiera nuevas fotos a su fotolog. Luego de colocar unas fotos de el zunga un amigo le hace una intimidante broma aduciendo que no le pedirán nuevamente que actualice su “flog” ya que sus fotos en zunga denotan que “tiene frio”.
Fuente:
http://cl.fotolog.com/flakeitor/17548713/

 

ZUNGUEROS CHILENOS  en una sesión de natación. El dueño del fotolog recibe dos comentarios por el supuesto pequeño tamaño de su pene.
Fuente:
http://cl.fotolog.com/nenevetero_xxx/25716650/

 

 

 

8)    El miedo al “Que dirán y que pensaran de mi si me ven en zunga”: Miedo a ser tachado de vulgar, de exhibicionista, de calentón, de gay, etc.
Uno de los mayores temores que se enfrenta el hombre chileno a la hora de decidirse finalmente si usar zunga o no es el “Que dirán” o el “Que pensara el resto de la gente” si de pronto lo ven utilizando una pequeña prenda de baño como es el zunga. El problema no es menor si analizamos que en la sociedad actual lo que la gente pueda pensar de cada quien no se queda solamente en “la impresión” que puede quedar en la retina sino además en las posibles repercusiones que hipotéticamente esto podría traer, ser tildado de “roto”, de “gay”, de “calentón” por citar algunos calificativos puede parecer algo prejuicioso, pero para el macho chilensis que se apresta a vestir su zunga por primera vez con sus propias inseguridades el “qué dirán” puede generar mucha ansiedad o angustia que finalmente una tarde de distención podría hipotéticamente transformarse en una tarde de incomodidad para algunos.
Es por esta razón que muchos hombres chilenos que quisieran usar zunga finalmente deciden “postergar su uso” para alguna ocasión menos comprometedora que finalmente no le presuponga un supuesto y peligroso “castigo social”, así por ejemplo muchos hombres decidirán No usar el zunga el día del paseo familiar de la oficina donde trabajan para no ser tildado de “ordinario” y/o “irreverente” que potencialmente lo “marque” como insurrecto en el ambiente jerarquizado de la oficina por ejemplo, el parroquiano que es invitado a una tarde de piscina con los miembros de la iglesia quizás decida no usar zunga para no ser tildado de “gay” o de “pecaminoso”, el joven que es invitado a una tarde de piscina por los padres de su polola es probable que evite usar la prenda para no ser tildado de “calentón” por ejemplo por el padre de su polola, es así como muchos chilenos van postergando día a día el sueño de usar zunga para alguna otra ocasión más propicia que lo más probable es que nunca llegará. Ya que los prejuicios nunca se detienen y la real inseguridad esta en quien quiere utilizar la prenda y No en la audiencia.

 

-Muchos hombres por usar zunga son tachados de homosexuales. (a veces en serio otras veces en broma).


ZUNGUERO CHILENO  Que es tachado de “maraco” y “te gusta la pichula” por usar zunga en Brasil junto a su padre.
Fuente:
http://cl.fotolog.com/pepon_x/43808566/
 

ZUNGUERO CHILENO que es tachado burlescamente de “mariconcito” por un amigo por anunciar que cerrará su fotolog y además por usar zunga en Buzios.

Fuente: http://cl.fotolog.com/el_sheba_pf/24721880/

 

ZUNGUERO CHILENO que es tachado de “maricon” en dos oportunidades por poner una foto de el en zunga y dejarla en su fotolog un largo tiempo.
Fuente:
http://cl.fotolog.com/alien_wordshop/56308321/

 

ZUNGUERO CHILENO. El único de su grupo de amigos que se atreve a usar zunga. Al subir su fotografía a fotolog inmediatamente recibe comentarios de sus amigos tildándolo de “Felto”, “Maricon” y “Gay”.

Fuente: http://cl.fotolog.com/zone_machine/8659285/

 

-Muchos hombres por usar zunga y/o disfrutar del desnudo sin verguenza alguna son tachados de "calentones".

ZUNGUERO CHILENO que es tachado de “perrita en celo” y calenton por su aficion a disfrutar de la desnudez y el zunga.

Algunos post en el fotolog del zunguero de la fotografía anterior en el cual es identificado como "caliente" por su enorme libido que deja en evidencia su afición por la desnudez y la sensualidad que gatilla en este el quitarse la ropa.

Fuente: http://cl.fotolog.com/panshulop/23870851/

 

 

 

8)    Miedo a la “opinión femenina”
Definir la opinión femenina con respecto al zunga es una tarea compleja y no sencilla de explicar en unas pocas líneas. Quizás en algún tiempo más en una nueva nota de nuestra web nos explayemos y expliquemos con mayor detalle sobre el “porque” y “como” se enfrenta biológica y psicológicamente la mujer chilena actual ante un zunga, como también con el aparato reproductor masculino y el cuerpo masculino desnudo en general. Sin embargo mas allá de las verdaderas, los mitos y distintas razones contradictorias son muchos los hombres que antes de vestir un zunga se enfrentan muchas veces al miedo de la reacción femenina cuando de usar zunga se trata.
Recapitulando, sean fundados o no aquellos temores ¿A que le teme el hombre chileno que quiere usar zunga con respecto a la opinión de la mujer chilena?.


El hombre chileno le teme a los siguientes potenciales peligros:


-Ser tachado de gay por usar zunga y junto con ello perder la oportunidad de experimentar potenciales contactos sexuales con diferentes mujeres.


-Ser juzgado burlescamente por el tamaño genital por las féminas y junto con ello ver mermada su “imagen pública” y/o “autoimagen” con respecto a su propia virilidad. Lo que podría traer como consecuencia bullyng, burlas como también perder chances de encuentros sexuales con distintas féminas.

Daniel Contreras, ex productor del programa radial “Portal del web” debió pagar una apuesta corriendo sin pantalones en calzoncillos zunga con la camiseta del equipo Colo-Colo. El diario La Cuarta constató que algunas féminas le gritaban “Iñi piñi”. Muchas mujeres cuando ven un hombre desnudo o semidesnudo gustan burlarse de la virilidad masculina e intimidar a los hombres. Paradójicamente son estas mismas mujeres generalmente las que consideran que actitudes similares pero del hombre hacia la mujer constituyen “violencia de género” y deberian ser penalizadas (el doble estándar femenino es muy común en la sociedad actual)

Fuente: http://www.fotolog.com/portaladictos/14697167/

 

ZUNGUERO CHILENO siendo molestado por una fémina por el tamaño de sus órganos sexuales en su zunga.

Fuente: www.fotolog.com/pabloboss/19527021/


-Ser juzgado como “degenerado” y/o “Calentón”  por gustar usar un traje de baño que deja en evidencia sus genitales y con ello perder la oportunidad de encuentros sexuales con distintas féminas que se podrían verse ellas mismas  intimidadas ante un estimulo visual (desnudo y paquete) que muchas de ellas podrían interpretar a veces erróneamente y otras correctamente como “oferta sexual explicita”. En muchos casos este miedo está relacionado con la posibilidad latente de sufrir constantes erecciones cuando se usa zunga debido a un posible exceso fogosidad lo que podría agravar muchas veces el temor a ser juzgado como “degenerado” o “calentón” por las féminas cuando se viste el cómodo pero revelador calzoncillo de baño.


-Miedo a las reacciones violentas, histriónicas, histéricas, desproporcionadas y/o descontroladas de grupos de féminas con trastornos mentales de carácter fálico-sexuales.
En la actualidad existen muchos hombres que van percibiendo como un importante grupo de mujeres chilenas comienzan a actuar de manera violenta y descontrolada cuando algo no es como ellas quisieran. Algunas de ellas de manera evidente muestran agresividad gratuita y descontrolada cuando se trata de “libertades masculinas”, si a esta ensalada la aderezamos con el factor que el zunga deja al desnudo la mayor parte del cuerpo masculino y que además muchas veces aunque cubre el paquete parece exaltarlo con mayor evidencia el peligro potencial de la reacción de estas féminas puede pareceruna verdadera intimidación. ¿A que le temen muchos zungueros sobre estas mujeres?, pues la respuesta es a sus reacciones violentas impredecibles que pueden caer en una verdadera psicosis personal como colectiva, como por ejemplo acusar falsamente a los zungueros de acoso sexual por "ataques" que solo viven en la imaginacion y la sexualidad reprimida de estas mujeres (Por ejemplo falsas acusaciones de miradas lascivas, punteos y/o manoseos), falsas acusaciones de estar “Molestando a los niños”, como también reacciones de gritos y escándalos en la playa. Muchas veces basta que una mujer haga una simple acusación para que otras mujeres sin pruebas comiencen a replicar a gritos la acusación y la posibilidad de un ataque al zunguero aunque poco probable se podría convertir fácil y rápidamente en un desagradable e inolvidable mal rato para el zunguero. Pero además, nadie sabe a ciencia cierta en lo que puede terminar una turba enardecida haciendo supuesta justicia ante una acusación falsa. Lamentablemente en una sociedad donde la desnudez masculina se castiga y se intimida muchos zungueros sienten que corren verdadero peligro ante la posibilidad de encontrarse con una turba de mujeres con trastorno fálico esperando solamente la ocasión para darle rienda suelta a sus trastornos mentales reprimidos contra el desafortunado hombre que se cruzó en su camino.

El 1 de Febrero de 2014 el portal de noticias en internet de Radio Biobio realizó una nota sobre nuestra web YoUsoZunga en la cual muchos usuarios criticaron el uso del calzoncillo de baño entre ellos la usuaria de facebook llamada Picasso Sessarego.

Cuando una mujer se refiere y actúa de manera gratuitamente violenta y sin provocación alguna hacia los hombres en general como también hacia los genitales de este de manera violenta este accionar corresponde a un caso típico de “envidia Fálica”, un trastorno sexual que es conocido actualmente como Misoginia. Lamentablemente al existir tantas mujeres actualmente con este trastorno mucha de ellas llegan a creer erróneamente que sentir furia, odio y envidia hacia los genitales masculinos y hacia el hombre se trataría esta rabia entonces de “una cosa normal” y propio de la mujer moderna empoderada.

Fuente: https://www.facebook.com/RadioBioBio/posts/10152183673212378


Como ven amigos aunque son muchos los temores de los chilenos que quieren usar zunga (pero no se atreven) es importante siempre destacar que cada uno de nosotros es responsable de superar nuestras propias inseguridades limitantes ya que cambiar al resto del mundo es técnicamente imposible o demasiado difícil. Para superar nuestros temores y hacer lo que cada uno quiere y nos hace sentir más cómodos es necesario  un cambio profundo de actitud así como también reconocer que muchos de esos miedos y temores viven únicamente en nuestra cabeza. Son realmente nuestros miedos, nuestras inseguridades, nuestra falta de coraje lo que nos limita, NO los demás. Solo es cosa de atreverse, ser valiente y tomar finalmente la decisión, porque como solemos decir en nuestra página web: 

Para usar zunga  …..HAY QUE TENER HUEVOS!!!!....

 


…Dudas?, sugerencias?, consultas?, aportes? ....Contáctate con nosotros al e-mail     yousozunga@gmail.com